Vecinos y muchos curiosos se dejaron caer ayer por los principales miradores con vistas al puerto exterior coruñés para ver el remolque del Canberra. Las instalaciones de Langosteira, todavía una zona de obras, están cerradas al público e incluso se han anunciado para hoy restricciones de tráfico rodado desde la factoría Ártabra. El motivo es la expectación que se prevé que creará la singular carga del buque australiano en el Blue Marlin. El programa de Navantia recoge que el desatraque del Canberra comenzará a las siete de la mañana y que una hora más tarde se iniciará la maniobra de posicionamiento y carga en el Blue Marlin, que comenzó ayer a llenar sus tanques para sumergir parte de su casco, sobre el que se colocará el buque construido en Navantia, una operación que se espera que esté concluida sobre las diez y media de la mañana. A partir de ahí durante una semana se trabajará en labores de sujeción antes de que comience el viaje, de unos 45 días, hasta Australia. Langosteira volverá a quedar vacío hasta septiembre, cuando se espera la llegada del primer tráfico, un buque con material siderúrgico.