La ley carece de régimen específico para proteger la torre de Hércules, la muralla lucense o el casco histórico compostelano
23 abr 2012 . Actualizado a las 06:00 h.La muralla de Lugo, el casco histórico de Santiago y la torre de Hércules ?los tres declarados patrimonio de la humanidad?, iglesias, barrios judíos, monasterios medievales, castillos, torres, castros, dólmenes, casas de indianos, hórreos, pallozas... La lista de monumentos de alto interés en Galicia es inmensa. Protegerlos, una labor de todos. ¿Qué dice la ley sobre su cuidado?
¿Hay algún organismo competente?
Al margen de que el monumento esté protegido, corresponde al propietario. Pero la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia insta también a los poderes públicos «a garantizar a protección, conservación e enriquecemento do patrimonio cultural de Galicia». Al mismo tiempo establece una obligación para los ayuntamientos donde están ubicados estos bienes, que deberán dar a conocer esos monumentos y acelerar las medidas cautelares necesarias cuando corran peligro. Los dueños que no cumplan con el deber de mantener los bienes pueden quedar excluidos de las ayudas de la Administración y pueden enfrentarse a multas.
¿La muralla de Lugo o la torre de Hércules tienen un trato diferente?
Son patrimonio de la humanidad, pero carecen de un régimen específico de protección. La figura tiene efectos de reconocimiento y puesta en valor, pero carece de financiación. Solo en el caso de aquellos Estados que no puedan asumir las intervenciones necesarias debido a una guerra o una economía que raya la pobreza extrema podría colaborarse a nivel intraestados. En el caso de la muralla, esta pertenece a la Xunta desde que en 1994 fue cedida por el Ministerio de Cultura. La torre pertenece al Estado, aunque la gestión fue cedida a A Coruña. Un ejemplo diferente es el Camino de Santiago, donde los propietarios son múltiples.
¿Cómo pueden pedirse ayudas ahora para rehabilitar alguno de estos bienes?
Como explican desde la consellería, este año no se ha convocado la orden de ayudas para intervenciones de particulares en bienes, sobre todo, de tipo etnográfico. La Xunta tiene un convenio mixto con las distintas diócesis y concede una ayuda para realizar arreglos en su patrimonio.