Los productores creen que la falta de lluvias altera el ciclo de los bivalvos
01 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los técnicos de la Consellería do Mar carecen de un registro histórico que les permita afirmar, sin ningún género de dudas, si la sequía invernal tendrá o no efectos sobre el crecimiento del marisco. Lo que sí saben es que los temporales y la lluvia suelen mover el agua de las rías, renovar los fondos y poner en movimiento el fitoplancton del que se alimentan especies como las almejas y los berberechos.
Los ríos, otros de los encargados de aportar nutrientes para los bivalvos, no están cumpliendo este año su labor como deberían. Y con todas estas variables sobre la mesa, el subdirector de Investigación e Apoio Científico de la Consellería do Mar, José Molares, reconoce que este año podría darse un menor crecimiento de las especies que se alimentan de fitoplancton.
Lo que los técnicos plantean como una hipótesis que deberá ser comprobada es, para los mariscadores, una verdad con la que ya se están encontrando en sus autorizaciones y parques de cultivo. José Luis Villanueva, presidente de los parquistas de Carril, asegura que en los viveros en los que se produce la almeja más famosa de Galicia «non hai un crecemento do marisco acorde á data do ano na que nos atopamos».
La sequía no solo afectaría al ritmo de crecimiento del marisco. Según el técnico de la Xunta José Molares, es posible que este año se altere la reproducción de almejas y berberechos. «Es probable que haya diferencias en las tasas de reclutamiento y reproducción».
Tanto los biólogos como los mariscadores comparten una apreciación: la sequía afecta al marisqueo, «trastócao todo». Pero la situación sería más preocupante en playas y parques si hubiese un exceso de lluvia: todos saben que demasiada agua dulce es letal para los bivalvos.