Feijoo navega sin olas al final del mandato

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

leandro

El líder del PP supera sin gran desgaste su debate autonómico más complicado

18 mar 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

A diferencia de lo ocurrido otros años, en Galicia no hubo siquiera un medio informativo que se molestara en preguntarle a su audiencia quién ganó el debate sobre el estado de la autonomía. Casi era lo de menos. O puede que, oído el Gobierno y oída la oposición, hubiera más consenso del habitual en dar a la misma persona por ganadora, o a todos ellos por perdedores. La crisis y la austeridad de ideas también se instaló en el formato del superdebate gallego, que se abstuvo de abordar de cara los graves problemas sociales, de tal forma que para poco más sirvió que para dar la legislatura por agotada, reservándole a Feijoo el manejo de los tiempos para convocar las elecciones.

En las jornadas previas, el presidente de la Xunta parecía ser quien más tenía que perder con el debate debido a las vías de agua que empieza a tener su gestión con asuntos como el incremento de los datos del paro y del cierre de empresas, el enfado de una clase funcionarial que no quiere resignarse a vivir peor, la reprogramación de buena parte de las obras públicas o el deterioro del sistema sanitario, que quedó en evidencia en una promesa desempolvada por Feijoo: un decreto para garantizar tiempos mínimos de espera en la atención que, tras ser prometido por el PP hace tres años, volvió a ser evocado como apuesta de futuro, pero sin ponerle una fecha clara.

Con este marco de fondo, el socialista Pachi Vázquez incluso aspiraba a ganar el careo a los puntos, escenificando un programa de gobierno alternativo. «Va a ser muy difícil que el debate no gire en torno a nuestras propuestas», decían confiados la víspera en el equipo de Vázquez. La aspiración del BNG era mucho menor. Con su candidato a la Xunta, Francisco Jorquera, alejado del escenario de O Hórreo, la portavoz parlamentaria, Ana Pontón, parecía conformarse con mantener el perfil político propio frente al PSOE y al PP y con ofrecer algún destello, que lo tuvo, para que nadie extrañara al exportavoz, Carlos Aymerich.