El debate sobre la sequía que vive Galicia desde hace meses llegó ayer al Parlamento. La oposición reprochó al conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, que el Gobierno gallego carezca de plan específico para afrontar la situación. Así, Isabel Sánchez Montenegro, diputada del BNG, afirmó que dicho plan de sequía «non existe», mientras que la parlamentaria socialista Carmen Gallego lo calificó de urgente y necesario, y recordó que el presidente de Augas de Galicia admitió que aún estaba en elaboración, por lo que criticó «a evidente inacción da Xunta».
Hernández eludió hablar del plan, pero reconoció que la situación «é delicada» y que la Xunta la sigue con preocupación desde octubre. Pese a todo, añadió, el suministro está garantizado. El conselleiro recordó que este invierno fue un 70 % más seco de lo habitual en Galicia y que el 2011 se ha convertido en el año menos lluvioso de los últimos 50 en la comunidad. Por ello, calificó la situación actual de «anómala» y aseguró que «dado que non existen precedentes de falta de precipitacións tan prolongada, o normal é que a situación cambie».
Irresponsabilidad e imprevisión
La oposición, sin embargo, recriminó al Ejecutivo «mirar para o ceo, a ver se chove», y criticó su falta de responsabilidad, previsión y planificación. «Está a velas vir», incidió la diputada del Bloque. Sin embargo, en su intervención, el parlamentario del PP Daniel Varela señaló que su partido «aún no puede hacer llover». «A evitar las sequías, el PP aún no llega», ironizó.
Por su parte, el conselleiro admitió también que esta primavera podría volver a ser seca -MeteoGalicia, de hecho, predice tiempo anticiclónico esta semana y al menos parte de la que viene, sin lluvia y con temperaturas por encima de los 20 grados en muchos puntos-, por lo que destacó varias medidas de la Xunta para dar más liquidez al sector agroganadero, como adelantar las ayudas de la política agraria común y las subvenciones de los planes de mejora de explotaciones.
Asimismo, Hernández reiteró que la Xunta aún estudia la posibilidad de prohibir las quemas.