La Guardia Civil cree que el objetivo era un joven con un Audi A3
09 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La Guardia Civil continúa con la búsqueda de un turismo de la marca Audi A3 y de color gris que usaba el joven vecino de Baiona que fue secuestrado por error y apaleado el día 5. Un asaltante se llevó su vehículo mientras otros dos lo tumbaban contra los asientos de un turismo de marca no identificada. Patrulleros de la Policía Local de Vigo fueron alertados hace dos días para que estén atentos por si ven por las calles de esta ciudad el Audi A3 que ocupaba la víctima cuando fue abordada por unos desconocidos.
El asaltado fue liberado tres horas después, pero ignora el paradero de su automóvil. Desde luego, no está aparcado en el Paseo de Martín Alonso Pinzón, de donde lo sacaron a la fuerza. Existe la sospecha de que un implicado se hubiese llevado el coche para registrarlo en busca de pistas al creer que pertenecía a la persona que buscaban. Una vez que se dieron cuenta del error, lo más probable es que lo hayan abandonado en Portugal o quemado en algún monte para borrar huellas. Precisamente, hace unos días apareció un coche quemado en los montes de Candeán, en Vigo.
Sobre la marca del turismo usado por los asaltantes no se sabe nada pues el secuestrado no pudo memorizar el modelo ni la matrícula. Fue metido a la fuerza en un turismo sin identificar y arrojado sin zapatos a un camino de Mos tras recibir una paliza que lo dejó aturdido.
Entre una multitud
Los secuestradores actuaron a plena luz del día armados con palos en un céntrico paseo por el que desfilaron las carrozas de la Cabalgata de Reyes a solo cien metros, junto a la playa de Ribeira. Lo sacaron del Audi A3 que ocupaba y lo llevaron a otro donde lo esperaban más individuos, que lo maniataron con bridas. Durante tres horas, la víctima y sus captores circularon por los montes del Val Miñor y A Louriña. Durante la ruta, le dieron una paliza e intentaron sonsacarle información de algo que no sabía o darle un buen escarmiento por algo que no había hecho.
Una de las hipótesis es que el secuestro fuese por encargo y que los contratados se confundiesen de objetivo.
Eso explicaría que tardasen tres horas en liberar a su víctima. Tuvieron que consultar por teléfono con el cliente para confirmar la identidad y, una vez probado el error, decidir cómo liberarlo sin perder más tiempo. Al llegar a una parroquia de Mos, abrieron la puerta, arrojaron al borde del camino al joven magullado y sin zapatos. Una vez que quedó libre, huyeron.
La Guardia Civil quiere esclarecer a quién buscaban. Una pista: es joven y se mueve por Baiona en un Audi A3 gris.