El fiscal se opondrá a la suspensión de la condena, de casi cuatro años
16 nov 2011 . Actualizado a las 09:36 h.Los dieciséis años que le podrían caer a Acxel Rodríguez Flores por arrojar una piedra y causar un accidente en la A-52 a su paso por A Cañiza en febrero del 2009 han quedado reducidos a algo menos de cuatro años. Un acuerdo de conformidad permitió ayer que este joven se declarase autor de dos homicidios en grado de tentativa en concurso ideal -implica que a efectos prácticos se contabilice como un único delito- por el que asumió tres años y nueve meses de prisión.
En cuanto al segundo de los cargos, el de contra la seguridad del tráfico, por el que solicitaban diez meses de prisión, se optó por la alternativa que prevé el Código Penal. Así, aceptó el pago de una multa de 3.240 euros y veinticinco días de trabajo en beneficio de la comunidad.
Juan Carlos Aladro, fiscal jefe de Pontevedra, adelantó que el ministerio público se opondrá a la suspensión de la condena: «Tendrá que cumplir la pena. Partiendo de la nueva reforma del Código Penal, no es que la acate íntegra, íntegra, pero, hoy en día, las penas ya no se cumplen como antes. Si no se cumplen íntegras, sí que se asumen seriamente en su mayor parte».
Lo que sí quedó claro es que al ratificar el acuerdo de conformidad, Acxel Rodríguez reconoció que fue la persona que arrojó la piedra que alcanzó a Jacobo Buceta cuando conducía por la A-52. Como consecuencia del impacto, la víctima, periodista de profesión, perdió el control de su vehículo, que golpeó contra la bionda y la mediana antes de detenerse. A bordo también iba la que era su mujer.
El fiscal pontevedrés, tras reconocer que la defensa había intentado que los cargos fuesen reducidos a delitos de lesiones, como ocurrió en el juicio del segundo joven implicado en el siniestro, cifró en más de 83.000 euros las indemnizaciones que se tendrán que abonar a las víctimas y al Estado.