El derrumbe de un edificio atrapa y mata a un inquilino en Ourense

Marta Vázquez Fernández
Marta vázquez OURENSE / LA VOZ

GALICIA

Las tareas para la recuperación del cuerpo se prolongaron once horas

04 nov 2011 . Actualizado a las 10:46 h.

La tragedia se desencadenó a las seis y veinticinco de la mañana. Un edificio de la capital ourensana se vino abajo cuando el único inquilino del sótano estaba durmiendo. José Aguilar Marqués, de 94 años, no tuvo tiempo de nada. Tres pisos se le vinieron encima sin que el anciano, que no podía moverse, pudiese pedir ayuda.

Las intensas lluvias de los últimos días y el mal estado del edificio, construido en la década de los treinta del siglo pasado, parecen ser los factores que determinaron el derrumbe. Los dueños del inmueble habían pedido permiso para arreglar el tejado pero habían impedido a los técnicos municipales valorar daños estructurales, negándoles la entrada. Desde hace algunas semanas, se había colocado una red de seguridad en la fachada por la caída de cascotes. Pese a ese deteriorado estado, José, que vivía allí como inquilino, no quiso marcharse. Había sido su casa de toda la vida y terminó siendo también su tumba.

El primero en localizarlo, bajo toneladas de escombros, fue un perro del servicio cinológico de la Guardia Civil. Señaló su ubicación y con su comportamiento indicó que estaba muerto. Sin embargo, había que sacarlo de allí lo antes posible y para ello, tras una revisión por parte de los técnicos de la constructora Extraco y de los bomberos de Ourense, se decidió retirar con maquinaria pesada todo lo que había quedado en pie del edificio, ante el peligro de que pudiera venirse abajo durante el rescate. El riesgo para los equipos de salvamento era enorme, por lo que, tras ese primer paso, los operarios se abrirían camino hasta el dormitorio de la víctima retirando los escombros con sus propias manos.

Fue un trabajo arduo y laborioso. Varias excavadoras, una grúa de gran tonelaje y un equipo humano integrado por medio centenar de personas, incluidos agentes de policía local, nacional y Protección Civil, trabajaron durante horas para encontrar el cuerpo, que se localizó a las cinco y media de la tarde. El forense certificó la muerte de José.