Ayuno para resolver un crimen

Xosé Carreira LUGO / LA VOZ

GALICIA

En huelga de hambre la hermana de la cajera asesinada en Lugo en 1994

06 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Ayer a mediodía pesaba alrededor de 94 kilos. Si se cumplen los cálculos, basados en la anterior experiencia que llevó a cabo hace ya más de año y medio, cada día que pase perderá un kilo. Isabel López, la hermana de la cajera que fue asesinada en un supermercado mayorista del polígono industrial de O Ceao, en Lugo, inició ayer, a las nueve de la mañana, su anunciada huelga de hambre. No hay muchos casos en España de personas que reivindiquen a base de ayuno la resolución de un crimen, en este caso doble. Esta lucense, sin embargo, repite experiencia después de pasar cuatro días sin comer bocado hace ya una temporada.

Resolver un doble crimen (además de la cajera, fue asesinado a tiros el reponedor) cometido hace 17 años no es una tarea fácil, y máxime después de los detalles que revelan que la investigación en su momento fue una verdadera chapuza. Isabel López es consciente de esas dificultades, sin embargo lo que ella pretende, según dice, con su huelga de hambre es que nadie abandone el caso después de transcurrido tanto tiempo. Sus reivindicaciones son concisas: que se constituya un equipo de investigación con la participación de un agente de la Policía Local que el día de los hechos estuvo en el lugar, y con un miembro de la Guardia Civil. La última petición es que el sumario, que está en manos de un juzgado que ahora tiene carácter civil, pase a uno de instrucción.

Isabel López pospuso hasta última hora su huelga en espera de algún resultado positivo. Cuando el viernes por la mañana acudió con su abogado al juzgado para conocer los pasos dados a nivel judicial y policial en el último año, explicó que lo único que encontró fue que se encargó un estudio sobre turismos Ford Fiesta blancos que se matricularon en A Coruña en 1994, año del crimen. Un vehículo de estas características podría tener alguna relación con los asesinos de la pareja.

La hermana de la cajera también supo que la policía, después de 8 meses, todavía no preparó un álbum con posibles sospechosos para enseñárselo a un testigo. Esta circunstancia, unida a lo que ella considera un desinterés total para tratar de investigar, hizo que no dudara en iniciar la huelga de hambre.

Desde ayer se mantiene en el interior de su coche, que aparcó en las proximidades de los juzgados lucenses y que rodeó con pancartas con textos alusivos a su reivindicación. «Estoy decidida a llegar hasta las últimas consecuencias. Estoy harta de buenas palabras y de que no haya nadie que mueva absolutamente un dedo para investigar sobre los malnacidos que mataron a mi hermana. Tengo claro que la muerte de dos personas no vale nada para algunos», expresó Isabel López. En los próximos días solo beberá agua. Sus cosas de casa se las harán sus familiares y en su trabajo no percibirá sueldo.

«Estoy harta de buenas palabras. La muerte de dos personas no vale de nada para algunos»

Isabel López