Galicia restringirá la edificación en 543 kilómetros de riberas anegables

serafín lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Ulla, Lagares, Sar y Umia, los ríos con más tramos de riesgo

03 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Gobierno gallego reforzará las restricciones que afectan a los usos del suelo para minimizar el impacto de las inundaciones en 543 kilómetros de tramos fluviales con «riesgo significativo» de desbordamientos. Esa estrategia de prevención implicará, entre otras medidas, la limitación de los desarrollos urbanísticos en aquellas zonas con más peligro dentro de esos tramos de riesgo potencial, que alcanzan mayor extensión en las riberas del Ulla (19 kilómetros), Lagares (13), Sar (11) y Umia (8,5). Estos 543 kilómetros de ríos con riesgo de crecidas dentro de la cuenca de competencia autonómica, Galicia Costa, se suman a los 409 identificados por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil en los cauces de gestión estatal.

Además del veto al desarrollo de nuevas edificaciones en los espacios de las riberas más expuestos a las riadas, la evaluación de los puntos críticos en la que trabaja Augas de Galicia permitirá a la Administración gallega ordenar la ejecución de obras de defensa para preservar los edificios ya construidos en esas zonas de riesgo. Uno de los núcleos más expuestos a esas actuaciones es Vilagarcía, muy proclive a las riadas por estar asentada sobre marisma.

De momento, el ente gestor trabaja en el estudio que concretará los ámbitos de aplicación de esas y otras medidas. El primer resultado de esa tarea es la evaluación preliminar en la que Augas de Galicia delimita esos 543 kilómetros de tramos fluviales con «riesgo significativo» de inundación. Esos puntos peligrosos, que figuran en el documento que la semana próxima será publicado en el Diario Oficial de Galicia como inicio del período de exposición pública, triplican la extensión de los trechos que el organismo autónomo tenía catalogados hasta ahora como zonas de riesgo, que suponía 180 kilómetros de riberas en 39 concellos. La Xunta ya advirtió en enero, coincidiendo con las riadas que afectaron especialmente a la provincia de Pontevedra, que el nuevo Plan Hidrolóxico que prevé aprobar este mes impedirá edificar en esos puntos, con arreglo a cautelas que ya amparan las directrices de ordenación del territorio y en el plan del litoral.

En esos 180 kilómetros de riberas, que coinciden con las zonas de mayor riesgo de acuerdo con los datos históricos de crecidas, Augas de Galicia ya dispone de los mapas de peligro que, en una segunda fase, elaborará para los 363 kilómetros restantes, hasta obtener la fotografía de detalle de los 543 totales. Como conclusión, la Xunta deberá disponer en el 2015 de un plan gestor, que será el que explicite los protocolos de actuación en caso de inundación y las restricciones urbanísticas para minimizar los posibles daños.

Ría de Vigo y Betanzos

El presidente de Augas de Galicia, Francisco Menéndez, constató ayer en la presentación del estudio preliminar que esas limitaciones incidirán sobre la construcción en las zonas de riesgo. Detalló que esos 543 kilómetros marcados en rojo equivalen al 3,7 % de los 14.700 de los ríos de Galicia Costa. De esa superficie fluvial, el organismo autónomo ha analizado en la primera fase de su estudio 5.894 kilómetros con riesgo de riadas.

Pero las zonas de riesgo van más allá de los cauces fluviales inundables, con más de 40 kilómetros que afectan a la ría de Vigo, y comprenden también 39 áreas costeras que soportan la misma amenaza de desbordamientos. Menéndez refirió a modo de ejemplo el caso de Betanzos, donde al peligro de crecida del río Mandeo se une el efecto de las mareas.

Galicia tiene 543 kilómetros de riesgo en la cuenca autonómica y 409 en el Miño-Sil

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Kilómetros de riberas