La profusión de series y películas con temática criminalística o forense ha popularizado los medios más sofisticados en los procesos de investigación. «A nosotros nos han ayudado mucho», explica el teniente jefe del laboratorio criminalístico de la Guardia Civil en Galicia, Jesús Manuel Ponte. Asegura que los medios técnicos están a disposición de cualquier caso que lo requiera.
Los análisis de ADN se han convertido en un apoyo fundamental para el esclarecimiento de muchos casos y, pese a que una sola unidad intenta cotejar las solicitudes que le llegan de los comandancias de toda España, sus gestores están razonablemente satisfechos de su eficacia.
En ese sentido, la resolución del caso de Rocío Waninkoff, supuso un aldabonazo para este sistema. Curiosamente, la resolución partió de un error: una tulipa de un coche hallada en el escenario de la muerte de Sonia Carabantes fue enviada por error para su análisis biológico cuando los investigadores pretendían un análisis químico. El técnico encontró rastros de sangre que permitieron relacionar sin ningún género de dudas a Tony King con ambos crímenes, lo que permitió dar una solución a dos casos que parecían irresolubles.