La «pole» no garantiza el podio

Xosé C. Fernández

GALICIA

Ni el pacto del Obradoiro, ni el actual plan de licitaciones garantizan ninguna fecha para el AVE a Galicia. Solo es el banderazo de salida a las constructoras, para enfrentarse a una carrera que, como la de cualquier circuito, estará llena de obstáculos y pérdidas de tiempo. Fomento facilita ahora un programa de licitaciones que se debió exigir en julio del 2009. El gran error de la Xunta, al haber aceptado una oferta sin programa de ejecución, le está pasando ahora factura política.

El tiempo que discurre entre la aprobación de una licitación por parte del Gobierno y la adjudicación es de tres meses y medio. Por tanto, cualquier Gobierno entrante podría paralizar los tramos que se liciten a partir de ahora.

La prórroga de los Presupuestos, en cambio, no tiene por qué ser un problema, pues la ley solo obliga a mantener las cantidades del año anterior, dejando cierta libertad de adaptación a la nueva organización administrativa.

Es previsible que el partido ganador, caso de ser otro, se reservará la continuidad o paralización de nuevas licitaciones e incluso la anulación de las anteriores. En Galicia ya sufrimos esta desagradable experiencia con la ministra Magdalena Álvarez.

El quid de la cuestión radica en conocer la voluntad del partido que se presenta como oponente del actual para jugar y ganar la carrera, y por ello Galicia deberá exigir un pronunciamiento concreto y explícito sobre la voluntad y fechas de cumplimiento -no solo de licitaciones- a cualquier candidato que solicite nuestro voto.