El argumento que está detrás del catálogo de fármacos es tan contundente que no caben discusiones. El mismo fármaco a mejor precio es la decisión más acertada. El Constitucional ha dado la razón a Galicia y la comunidad se ha apresurado a aumentar este listado con cuatro medicamentos con los que ahorrará un millón de euros al mes.
Farmacias e industria han puesto el grito en el cielo, algo que no se entiende, ya que rentabilizan su investigación con la patente, y después el mercado es libre.
Los pacientes, como su nombre indica, han sido los más pacientes en este conflicto. Han aguantado el cambio de medicamentos de marca por genéricos, luego de marca, ahora genéricos. La responsabilidad ha estado en este caso del lado de los ciudadanos. Sanidade ha tomado una buena decisión. ¿Por qué no antes? ¿Hay que esperar a que estén vacías las arcas públicas para no despilfarrar?