Las transformaciones hechas antes de este año tienen de plazo hasta julio para ser homologadas con un certificado administrativo
24 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Hasta el mes de julio. En teoría ese es el plazo que tienen los vehículos afectados por el Real Decreto 866/2010 del 2 de julio, que entró en vigor el pasado mes de enero, para homologar con un trámite administrativo aquellos cambios realizados antes de este año y que ahora son entendidos por la Administración como una alteración de los elementos que figuran en la tarjeta del vehículo.
En base a la nueva normativa, la colocación de accesorios como una pantalla de deuvedé en la parte frontal del vehículo es una reforma y, en consecuencia, ahora requiere aval. De hecho, esta modificación es una de las que más ampollas ha levantado entre los miembros del sector de talleres, ya que inciden en que ello puede perjudicarles directamente, porque la burocracia a la que ahora hay que someter ese cambio puede echar para atrás a muchos clientes a la hora de poner este tipo de accesorios.
En caso de que no homologuen las reformas en el período habilitado para ello, los afectados tendrán que aportar la misma documentación requerida a aquellos que hayan hecho la modificación tras la entrada en vigor de la nueva norma. Entonces ya no les valdrá hacer un mero trámite administrativo.
En algunos casos tendrán que aportar únicamente la conformidad de un laboratorio autorizado y un certificado del taller que haya hecho el trabajo. Pero en otros más complicados también precisarán un proyecto técnico que, una vez llevado a cabo, tendrá que ser avalado por un ingeniero para garantizar la seguridad del cambio realizado sobre el modelo estándar diseñado por el fabricante del vehículo.
Nuevas reformas
Además de la instalación de pantallas de deuvedés, entre las modificaciones que ahora precisan un informe de conformidad de un laboratorio y un certificado del taller que ha realizado el trabajo está, por ejemplo, la colocación de un tubo de escape de doble salida. Dicha variación no precisaba antes de ese tipo de tramitación. Algo parecido ocurría con otros elementos para los que no había una regla precisa.
Ahora la autorización de un laboratorio, que, en último caso, sería el responsable de cualquier eventualidad que pueda provocar el cambio realizado en la seguridad del vehículo, es fundamental para hacer muchas modificaciones. En Galicia, tal y como explican fuentes de la ITV, hay un servicio de este tipo en Vigo. Pero desde el sector se quejan de que hay pruebas que no puede realizar.