Una historia con final

Carlos Nárdiz

GALICIA

12 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En 1864, la compañía que estaba construyendo el tramo de Medina del Campo a Zamora pidió que se le permitiera unirlo con el tramo proyectado entre Ourense y Vigo. La propuesta fue rechazada por el Gobierno por considerar que los terrenos por los que pasaba eran poco habitables, aparte de ser los más difíciles de España. En su lugar se recomendaba realizar un ramal de Zamora a Astorga, en donde empalmaría con la línea de Palencia-A Coruña. Para el tramo proyectado entre Ourense y Vigo se recomendaba, como así se hizo, que se uniese también con esa línea en Monforte, que funcionará a partir de entonces como nudo único de entrada a Galicia, hasta que en 1958 se completó el ramal de Zamora hacia Ourense y Santiago.

La historia de las vicisitudes del mismo tramo durante la primera década del siglo XXI ya ha sido contada y parece que, a diferencia del siglo XIX, con la aprobación del contrato para construir la plataforma de la infraestructura entre Pedralba de la Pradería y Ourense y la superestructura desde Olmedo, junto con el mantenimiento de toda la línea, va a tener un buen final, que va a venir precedido con la terminación en este año de la plataforma entre Santiago y Ourense. Aunque la licitación de las obras y la selección de las empresas tendrá que esperar, la aprobación del contrato por el Consejo de Ministros puede considerarse histórica.

Cuando en el año 1881 llegó el ferrocarril a Vigo desde Madrid, tuvimos en Curros Enríquez a su pregonero, y aunque todavía tendremos que esperar al 2015 (a pesar de los incrédulos) para que llegue el ferrocarril de alta velocidad desde Madrid, no hay duda de que quien va a pasar a la historia va a ser el ministro de Fomento, José Blanco, que con sus acuerdos con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, ha conseguido una obra trascendental para Galicia. Quien dentro de cuatro o cinco años tenga el honor de inaugurar las obras, no va a tener más remedio que recordar a estos dos políticos gallegos, que han llevado a un buen final la historia del nuevo acceso directo a Galicia.