Fomento busca cómo sufragar el nuevo Rande al no poder ampliar la concesión
GALICIA
La prórroga que anunció para financiar las obras es inviable, porque el contrato ya está en el tope legal de 75 años
20 nov 2010 . Actualizado a las 02:41 h.La financiación de los 174 millones de euros que cuesta ampliar el puente de Rande sigue en el aire, porque la solución que Blanco anunció en octubre para costear las obras mediante una nueva prórroga de la concesión es inviable. El escollo que impide utilizar de nuevo un sistema muy controvertido está en la propia ley de concesiones, que establece en 75 años el tope que pueden alcanzar estos contratos de explotación. La prórroga que el Gobierno de Aznar aprobó en el 2000 situó la concesión de la AP-9 en ese límite legal, al prolongar hasta el año 2048 un contrato que debía expirar en el 2023.
Fomento reconoció ayer a este periódico la imposibilidad de ofertar a la multinacional Citigroup una extensión del período de explotación de la autopista, de la que previamente alertó el Gobierno de Feijoo. Fuentes consultadas en la Consellería de Infraestruturas recordaron, al hilo de una iniciativa presentada en el Congreso por el BNG para esclarecer los planes del ministerio, que la posibilidad de prorrogar otra vez la concesión está cerrada, en la medida en que requeriría reformar la ley.
El departamento que dirige José Blanco asume, en ese sentido, que ya está buscando con la concesionaria fórmulas alternativas que permitan sufragar las obras. Asegura que la negociación sigue abierta, aunque no concreta qué opciones baraja con la empresa. Además de habilitar el tercer carril en Rande, el principal cuello de botella de la vía de pago, Fomento también tiene pendiente la ampliación del trazado en la circunvalación de Santiago. La dotación de un carril adicional por sentido entre el acceso de O Milladoiro y el enlace con la autopista de Ourense, y de dos entre Santiago centro y San Lázaro, requerirá 98 millones más. En total, el ministerio precisa 272 millones de euros para hacer frente a la factura de las obras para desatascar el tráfico en la AP-9.
La fórmula que agotó Aznar
Así las cosas, las incógnitas sobre la financiación de esos trabajos siguen siendo las mismas que hace seis meses, cuando Blanco presentó en abril un proyecto de ampliación del puente de Rande y de la circunvalación compostelana cuyo coste rebajaba en 128 millones el cálculo realizado por el Gobierno de Touriño. Seis meses después de dar a conocer la solución técnica para Rande, el ministro desveló en Vigo que Fomento aspiraba a sellar «un acuerdo con la concesionaria para que haga frente a las obras mediante una prórroga de la concesión». Sin entrar en detalles, Blanco se limitó a deslizar una idea que es bien conocida en Galicia. Se trataba de emplear la misma fórmula de financiación a cambio de prorrogar el contrato concesional que el Gobierno de Aznar empleó en febrero del 2000 para que la Empresa Nacional de Autopistas llevara el trazado de la AP-9 hasta Ferrol. Aquella decisión, que desencadenó un fuerte rechazo político y social, truncó la expectativa de que el Estado recuperara el control de la principal infraestructura gallega en el 2023, al ampliar el contrato hasta el 2048 y agotar así la duración máxima de las concesiones que la ley fija en 75 años.
En plena crisis, Blanco tiene por delante la papeleta de buscar recursos para una ampliación que Zapatero comprometió en A Coruña en el 2008.