Una empresa pondrá en marcha en las residencias el programa de este vóley adaptado a los mayores, que promovió el BNG durante la pasada legislatura
16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Durante mucho tiempo, la Xunta y los mayores se relacionaron en concurridos bailes populares, con la gaita de fondo y con un buen plato de pulpo y empanada. Fraga recibió duras reprimendas de la oposición, que veía en aquellas romerías un uso espurio de los fondos públicos y un señuelo lúdico gastronómico para llenar la tripa de los votos. De aquellos años se recuerdan los lamentos políticos y a los dirigentes que salían en defensa de la dignidad de los mayores. Muchos hablaban de ellos como si movilizasen rebaños para actos que parecían estar a caballo entre la fiesta y el reparto de ayuda humanitaria.
El cambio en la Xunta en el 2005 hacía presagiar un nuevo modelo, pero la gaita siguió sonando. Y los tentáculos de pulpo se trocearon casi con mayor profusión. Quintana salió a ritmo de pasodoble con los mayores. Y nunca más se supo de aquel denostado populismo. Sin embargo, el ala nacionalista del bipartito sí introdujo algún cambio de éxito. Uno fue el cachibol, una suerte de vóley adaptado a personas mayores, que gozó durante la pasada legislatura de gran arraigo en residencias y centros.
En febrero del 2010, cuando se cumplía casi un año de la elección de Feijoo, la Consellería de Traballo e Benestar se vio obligada a declarar desierto el concurso para gestionar el programa del cachibol, presupuestado en 120.000 euros. Ninguna de las empresas reunía los requisitos. Aquella decisión generó un gran desencanto en los 51 centros que se beneficiaban de la actividad y que tenían constituidos hasta 48 equipos. La Xunta decidió finalmente convocar un nuevo concurso. Y se lo adjudicó a una empresa el pasado mes de mayo. A lo largo de este mes, residencias y centros de mayores comenzarán con el calendario, pero el parón estival hará que la mayoría de ellos inicien el programa en septiembre.
En esta actividad podrán inscribirse personas mayores de 50 años, siempre que acrediten mediante certificado médico su aptitud para la práctica de este deporte. Se formarán equipos con un mínimo de 8 personas, con dos días de entrenamiento por semana. Antes de que finalice el 2010 habrá encuentros provinciales y uno autonómico.
El cachibol volverá así a practicarse en los centros públicos de mayores. Se trata de un deporte que llegó a esta comunidad hace muy poco. Su impulsor desde la Xunta fue Quintana, pero quien lo trajo a Galicia se llama Antonio Piñeiro, quien lo descubrió accidentalmente en México durante el verano del 2003 cuando vio a dos equipos de mujeres uniformadas que jugaban con un balón en torno a la red. Antonio Piñeiro lo grabó con su cámara de vídeo para mostrarlo en Galicia. Y así fue como se popularizó en Vigo.
Aunque la nueva Xunta no ha mostrado tanto afecto a este deporte como Quintana, sí cree que se trata de una actividad que fomenta la autonomía personal de los mayores. El júbilo que despertó este juego en el que fue líder nacionalista tuvo su máxima expresión en la playa de Samil, en Vigo. «O cachibol é mellor que mil visitas ao médico», llegó a decir el entonces vicepresidente de la Xunta. Quién sabe. Igual le sirve ahora a Feijoo para reducir las listas de espera en la sanidad.