«Ese día recobramos la esperanza»

J. Á. F. REDACCIÓN/LA VOZ.

GALICIA

«La sensibilidad social frente al narcotráfico sigue patente, pero en una forma más callada y menos visible»

12 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Carmen Avendaño, la promotora y presidenta de la fundación Érguete, es el máximo exponente de la lucha contra el tráfico de drogas y sus consecuencias desde la sociedad civil en Galicia. En los 25 años de existencia de esta oenegé, han sabido combinar la ayuda al toxicómano con la denuncia de los narcos. Ella y otras madres de víctimas de la droga se concentraron el 12 de junio de 1990 frente a la comisaría de Vilagarcía para apoyar a Garzón y abuchear a los detenidos.

-¿Qué supuso aquel 12 de junio de 1990 en esa lucha?

-Ese día recobramos la esperanza frente a una situación que desde hacía muchos años llevábamos viviendo, con la entrada de grandes cantidades de droga, y viendo cómo una generación de jóvenes y adolescentes caían en el consumo y abuso de las mismas. Sin que nadie, ningún estamento, tomara medidas y con la impotencia de ver cómo nuestros hijos se estaban muriendo.

-¿Cómo ve la evolución del problema en estas dos décadas?

-La evolución estuvo estancada durante bastantes años. De todas formas, todos fuimos aprendiendo y vimos cómo las fuerzas de seguridad del Estado y el apoyo social de la población gallega logró ir desmontando las infraestructuras tan incrustadas de nuestra sociedad, evitando que Galicia llegara a ser, como dijo en su momento el fiscal Javier Zaragoza, otra Sicilia.

-¿Qué sensibilidad social existía y cuál existe ahora frente al tema de la droga y el narcotráfico?

-Si recordando aquella época decíamos que la conciencia social desarrollada en Galicia era única no solo en España, sino en todo el mundo, lo que contribuyó a forzar medidas policiales y de control económico, hoy no es menos cierto que esa sensibilidad sigue patente, pero en una forma más callada y menos visible, lo que a veces nos hace pensar que este es un tema que se tiene que retomar con nuevas generaciones que alerten a nuestra sociedad y sobre todo a nuestros jóvenes del peligro del consumo y abuso del consumo de drogas.

-¿Cómo valora la respuesta policial y judicial a lo largo de estos años?

-Sin duda, la evolución ha sido tremendamente positiva. Pensemos que en los años ochenta este tema era desconocido en general por el conjunto de la población de este país. Lógicamente, dentro de la población están las fuerzas de seguridad y judiciales. Y en cuanto a la formación de estos representantes, tanto policiales como judiciales, hay que decir que son quizás de los más preparados a lo largo de estos años, no solo a nivel español sino internacional.

-Se escuchan muchas voces nada sospechosas, tanto a nivel nacional como internacional, que constatan un fracaso de la lucha contra las drogas tal y como está planteada y consideran la despenalización como un mal menor. ¿Cómo se ve este problema?

-Es cierto que hay voces que se sienten fracasadas por la lucha contra el narcotráfico y seguramente lo poco efectivo que ha sido tanto en el plan preventivo como en la producción, pues la sociedad desgraciadamente sigue demandando drogas, sobre todo cocaína, porque no tiene la percepción de que dañan y desestabilizan al individuo en todos sus aspectos.

-¿Y la despenalización?

-Considero que la despenalización es un tema pendiente de debate. Hay que estudiar bien los pros y los contras. Habría que corregir y reforzar el control de las producciones y, al mismo tiempo, seguir trabajando en las políticas preventivas para evitar el incremento de consumidores. Lo que no podemos olvidar es que las drogas siempre existieron, y seguirán existiendo, desde las naturales hasta las farmacéuticas. Por lo tanto, si nos planteamos una legalización tendremos previamente que legislar para controlar los productos que están llegando al mercado.