Sanidade dice que no hay pruebas de filtración en las oposiciones, y la CIG amenaza con ir a la Fiscalía

GALICIA

El Sergas apoya cualquier decisión de la Xunta que sirva para mejorar los procesos

30 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El caso de las posibles filtraciones en las pruebas de cuatro categorías del Servizo Galego de Saúde (Sergas), donde funcionarios de la subdirección que elaboró y custodió los exámenes aparecen con las notas más altas, mantiene a la Consellería de Sanidade en una posición firme. El departamento que lidera Pilar Farjas insistió ayer de nuevo en que no hay pruebas de que el contenido de los exámenes haya trascendido a esos funcionarios y reiteró que el tribunal no ha hecho constar ningún fallo en toda la cadena. Estas valoraciones se producen un día después de que el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, apostase en genérico por una revisión de los procesos de selección.

El anuncio del secretario general del PPdeG parece estar más enfocado al caso de Función Pública -donde dos opositores eran miembros de tribunal- porque el conselleiro, al igual que Sanidade, insiste en que en el asunto del Sergas no hay pruebas. Con todo, los responsables del organismo autónomo se mostraron partidarios de incorporar cualquier mejora selectiva en los procesos. «Cualquier decisión del Gobierno de la Xunta que sirva para dar más transparencia a las oposiciones será apoyada, pero nosotros queremos dejar constancia de que no existen irregularidades en nuestros procesos», explicaron ayer fuentes del departamento que gestiona Farjas.

Esta versión contrasta con los hechos denunciados por empleados de Sanidade, que encuentran extraordinario que dos personas vinculadas familiarmente a la funcionaria responsable de los exámenes hayan obtenido los mejores puestos entre miles de aspirantes. María Xosé Abuín, responsable de CIG-Saúde, se mostró ayer tajante. «Nós queremos deixar moi claro que o problema non está nas bases nin nos tribunais, senón nunha subdirección onde había catro persoas que puideron estar en contacto coa impresión de exames», denuncia. La CIG advierte de que si el Sergas persevera en obviar este aspecto sustancial de la investigación se verá obligada a poner el caso en manos de la Fiscalía. «Non parece que estean a facer unha indagación moi seria e hai que ter respecto polos miles de aspirantes que se presentaron».

Polémica

Empleados de Sanidade han denunciado que el tribunal grabó las preguntas en un pen drive -dispositivo de almacenamiento de datos - y lo puso en manos de la Subdirección Xeral de Recursos Humanos del Sergas, donde trabajan los beneficiarios de las posibles filtraciones, que se encargó de prepararlo e imprimirlo para el día de las pruebas. Personal de la Xunta recuerda, además, que los aspirantes que trabajan en ese departamento, y que han obtenido las notas más altas, están en condiciones de puntuar los méritos de la fase de concurso de un proceso del que forman parte. Una denuncia hecha por los sindicatos y que negó ayer Sanidade. «La baremación no ha comenzado y eso que se denuncia es imposible», concluye la Administración gallega.