Una macrooperación de la Guardia Civil contra el tráfico de estupefacientes desarrollada a la misma hora en Vigo y Nigrán terminó con nueve detenidos
26 mar 2010 . Actualizado a las 19:29 h.El ritmo del poblado de Navia, en Vigo, se rompió ayer a las diez en punto de la mañana. Un gran despliegue policial irrumpía a esa hora en la parroquia viguesa, donde aparecieron decenas de agentes de la Guardia Civil de los puestos del área de Vigo, con el apoyo de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) y del equipo cinológico. La secuencia se repetía, casi a la misma hora, en Nigrán, a unos quince kilómetros. Amplio despliegue en escenarios distintos. El desembarco en el poblado vigués revolucionó al vecindario durante las dos intensas horas en las que los agentes identificaban y registraban en una chabola a los sospechosos. Mutismo a cal y canto en la parroquia de Parada (Nigrán), donde, si bien la presencia policial no pasó inadvertida y el operativo se prolongó hasta primera hora de la tarde, ningún vecino rompió su dinámica habitual pese a que el blindaje de la zona evidenciaba lo que estaba pasando tras los muros que cierran la propiedad. A primera hora de la tarde ya estaban en los calabozos nueve personas con edades comprendidas entre los 19 y los 60 años, la mayoría vinculados familiarmente. A todos ellos se les imputan presuntos delitos contra la salud pública por tráfico de drogas y de receptación. Según la investigación dirigida por el puesto principal de la Guardia Civil de Baiona-Nigrán, los dos puntos de venta, vinculados entre sí, «abastecerían a consumidores de toda la zona sur de la provincia de Pontevedra». Se trataría de una especie de supermercado de la droga en los que los clientes podrían, supuestamente, adquirir estupefacientes para consumo diario. Los muros de la propiedad de Nigrán facilitaban además, según creen los investigadores, que algunos clientes pudieran consumir la dosis dentro, evitando de esa manera posibles interceptaciones o seguimientos policiales. Quizás por ello tampoco hubo grandes cantidades de estupefacientes aprehendidas: 200 gramos de cocaína y una pequeña cantidad de heroína. Los agentes se incautaron de 10.000 euros en metálico, cuatro básculas, joyas, cámaras, móviles y gran cantidad de herramientas que se habrían admitido para el trueque. Pagos en especie que la Guardia Civil vincula además con robos cometidos en viviendas y obras del área de Vigo en los últimos meses.