La Oficina Europea de las Lenguas Minoritarias (EBUL, en sus siglas en inglés), una asociación no gubernamental con sede en Dublín (Irlanda) y dedicada a la defensa del plurilingüismo en Europa desde hace veinticinco años, ha anunciado su cierre sin especificar el motivo que ha llevado a su disolución. Esta entidad tenía representación en quince Estados europeos, y en Galicia contaba con la participación de A Mesa pola Normalización Lingüística. El Comité Estatal de la EBUL en España, un órgano autónomo formado por A Mesa pola Normalización y organizaciones similares en el País Vasco y Cataluña, promovió hace tres meses una dura condena a la política lingüística de la Xunta. En su nota de despedida, redactada en inglés, los responsables de EBUL desean a las organizaciones afines «el mayor éxito en la promoción de las lenguas minoritarias, regionales y cooficiales».