Acepta 14 años de cárcel por violar dos veces en la misma noche a una joven

La Voz

GALICIA

El individuo, que ya tiene otras condenas por hechos similares, abusó de la mujer en Muimenta

19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El violador más peligroso de la provincia de Lugo acumuló ayer catorce años más de cárcel. Esta vez fue por agredir sexualmente en dos ocasiones durante la misma noche a una joven, a la salida de una discoteca de la Terra Chá. El focense César López Neira, de 36 años, reconoció ayer los hechos ante un tribunal de la Audiencia Provincial de Lugo que, en breve, dictará una sentencia en los mismos términos que pactaron el abogado del acusado, el fiscal y también la acusación particular. Este hombre tiene actualmente a sus espaldas condenas que suman unos treinta años. Todas ellas son por delitos sexuales llevados a cabo con una especial agresividad. El violador fue en la noche del 8 de diciembre del 2007 de fiesta a una discoteca de Muimenta. Allí estuvo hasta las cinco de la mañana y, al salir, se encontró con una joven que estaba en su coche esperando por otras dos mujeres. Gran violencia De acuerdo con las investigaciones realizadas en su momento por la Guardia Civil, César López abrió la puerta del conductor del vehículo y le dijo a la joven que se bajara inmediatamente. Sin embargo, ella se negó. No le gustó nada la situación al acusado porque inmediatamente sacó una navaja y la amenazó. Seguidamente, la cogió de los pelos y la tiró al suelo arrastrándola por el lugar. Además la golpeó varias veces, al tiempo que continuó con la navaja en la mano para obligarla a que entrara de nuevo en el coche en el asiento del copiloto. Cuando consiguió que la mujer volviera a estar dentro del vehículo, el acusado lo condujo hasta un descampado situado a unos 600 metros de distancia del aparcamiento de la discoteca. Allí la forzó a reclinar el asiento y, ante la negativa a desnudarse, le quitó toda la ropa y el calzado a la fuerza. Seguidamente abusó de ella, pese a las reiteradas negativas de la víctima. En todo momento usó la navaja para tener amenazada a la mujer, a la que incluso forzó a que llamara a su casa a través del móvil para comunicar a su familia que se quedaba en Muimenta para recuperar una prenda de vestir que había perdido una persona que la acompañó esa noche. César quiso ir todavía más allá. Concluida la primera agresión sexual condujo de nuevo el coche hasta Muimenta para recoger una gorra que había perdido. Posteriormente puso a la víctima a conducir y la obligó a que lo llevase a la estación de autobuses de Vilalba, pero como estaba cerrada la mandó dirigirse a Mondoñedo. Para no levantar sospechas de los padres de la muchacha, la volvió a obligar a que los llamara por teléfono, esta vez con la disculpa de que había perdido unas llaves y que tenía que ir a buscarlas. Ya en Mondoñedo circularon en el coche por varias calles y se dirigieron a Lourenzá. Después de varios desvíos, el violador mandó a su víctima que detuviera el coche al lado de una nave industrial algo apartada de la carretera y volvió a violarla, pese a las negativas de la víctima, a la que le dijo: «Ti antes de morrer vas sufrir máis». La joven pudo escaparse de su captor porque después de la segunda violación él salió del coche para vestirse, lo que ella aprovechó para bajar los seguros y arrancar el coche, pese a los repetidos golpes que César López propinó al vehículo. Incluso le llegó a lanzar un bloque de cemento que impactó contra la luneta trasera y la rompió. La víctima huyó a tal velocidad que a las nueve y media de la mañana del día siguiente fue interceptada por una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico en A Xesta. El acusado abandonó el lugar de los hechos andando y llamó por teléfono a un conocido para que lo recogiera y lo llevara a Burela. El violador, además de cumplir la pena de cárcel, deberá abonar 150.000 euros a la víctima, a la que no podrá aproximarse en 24 años.