Investigan 2 edificios de Sarria por su impacto visual en el Camino tras la denuncia de un peregrino
GALICIA
El romero informó del caso a la Unesco, y ahora el Concello podría ser multado
16 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Una denuncia anónima de un peregrino, algunas fuentes aseguran que de profesión arquitecto, ante el Icomos (organismo que colabora con la Unesco para velar por el patrimonio histórico artístico) fue el detonante para que la Dirección Xeral de Patrimonio abriera una investigación sobre dos edificios de la localidad lucense de Sarria. La reclamación de este romero podría desembocar en una multa al Concello por haber concedido la licencia de obra sin permiso de la Consellería de Cultura.
Los responsables municipales, tanto los anteriores que concedieron la licencia como los actuales, consideran que no era necesario solicitar el permiso al estar el solar en el que se hizo la obra a más de 30 metros del Camino Francés, y por lo tanto no resultar afectado por la ley de protección del Camino. Aseguran que desde el año 1996, en el que Sarria adoptó la norma de no considerar zonas afectadas las que están a más de 30 metros de la ruta jacobea, nunca se solicitó el visto bueno de Cultura.
Los hechos parece ser que sucedieron hace unos meses, cuando este caminante pasaba justo por el punto kilométrico 111, situado a la altura del campo de la feria de la localidad y desde el que se contempla una magnífica vista de Sarria. El romero observó cómo las dos casas que estaban construyendo tapaban una gran parte de la vista de la localidad y decidió poner el hecho en conocimiento de las autoridades denunciando el caso ante el Icomos.
Zona de protección
El denunciante, al igual que ahora afirma Patrimonio, considera que la zona en la que se hicieron estos edificios está bajo la ley de protección del Camino y por lo tanto no podría concederse la licencia.
La realidad es que la denuncia oficial formulada por este visitante ocasional coincide con la opinión casi unánime de los sarrianos, quienes consideran que la vista privilegiada que tenía la villa desde esta atalaya natural queda seriamente mutilada tras levantarse estos edificios de considerable altura.
El impacto paisajístico es evidente, pero la realidad es que ambas construcciones disponen de los permisos pertinentes, cuya concesión se basó fundamentalmente en que la zona queda fuera de la denominada área de protección del Camino.
Otra de las razones que esgrime Patrimonio en su denuncia es que la calle a la que dan ambos edificios no tiene la anchura necesaria, 21 metros, para levantar siete plantas. También este argumento es rechazado por el Concello, que mantiene que en las normas subsidiarias que ahora rigen en la localidad está prevista la ampliación de la rúa da Calexa. El peregrino ha ganado la primera batalla, pero el duelo legal todavía sigue.