Aurora García Suárez, de 92 años, la vecina del lugar de Reboredo, en Nande (Laxe), que desapareció de su casa el sábado por la mañana, sigue sin aparecer. Y, lo que es peor, no hay ni rastro ni ninguna pista de su paradero. El dispositivo de búsqueda, puesto en marcha a las 12.30 horas del sábado, al poco de recibir la denuncia de la familia, se reactivó ayer a primera hora de la mañana con miembros de la agrupación de voluntarios de Protección Civil de Laxe, Policía Local, algunos vecinos y varias patrullas de la Guardia Civil, con perros adiestrados en el rescate de personas. Sin embargo, la búsqueda no tuvo éxito. María Pose, la hija, aportó ayer más detalles sobre las condiciones en las que desapareció su madre. Uno de ellos, muy llamativo: la nonagenaria portaba 1.450 euros. «Andaba con eses cartos, gustábanlle moito. Aínda llos contara eu. Tíñaos dentro da blusa branca, no seo», dijo. Esta circunstancia la lleva a pensar que tal vez alguien supiese que andaba con dinero y pudieron seguirla para robárselo. Es una hipótesis. Otros vecinos apuntan a otras posibilidades. «A ver se foi un coche o que a pillou na estrada. Ou se a colleron e a tiraron por calquera sitio», comentan. María Pose recuerda la última vez que la vio y habló con ella. «Foi da noite do venres para o sábado. Ceamos xuntas, comimos lentellas. Miramos a televisión e sobre as doce fomos para a cama. Pechamos as portas e nada máis». A la mañana siguiente, María se levantó a las ocho de la mañana. Una hora más tarde subió a darle el desayuno y la medicación a su madre. Pero ya no estaba.