El fuego pudo originarse por un cigarrillo mal apagado.
04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Un vecino del municipio coruñés de Oza dos Ríos, Antonio Barros, de 72 años, murió ayer calcinado por un incendio que se produjo en la vivienda de planta baja en la que convivía con su mujer y un hijo. El fuego pudo originarse por un cigarrillo mal apagado. El hombre estaba encamado y necesitaba una máquina de oxígeno para respirar. En el momento del suceso se encontraba solo en la vivienda y quienes alertaron del humo que salía de la casa fueron sus vecinos del lugar de O Piñeiro, en la parroquia de Cines.