Los fuegos se sucedieron en media hora y la intensa humareda obligó a los vecinos a abandonar sus casas
25 sep 2009 . Actualizado a las 02:20 h.Un coche totalmente calcinado y dos más con daños leves, así como un contenedor quemado y la fachada de un edificio en obras totalmente oscurecida por el humo. Ese es el balance de daños provocado por tres incendios que un hombre en estado ebrio provocó ayer en pleno centro de la localidad coruñesa de Negreira.
Los tres focos se iniciaron entre las 3 y las 3.30 horas, comenzando por el contenedor de residuos calcinado en la rúa da Cachurra. Inmediatamente después, los actos vandálicos se trasladaron a su paralela, la rúa Serzedo, donde la peor parte se la llevó un vehículo todoterreno de la empresa Migasa, de Santiago, estacionado en una calle sin salida. En este punto, otros dos coches sufrieron daños leves en su carrocería por las altas temperaturas registradas.
El tercero de los fuegos afectó a un bajo y la fachada de ladrillo de un edificio de tres plantas sin terminar, situado entre la rúa Serzedo y la avenida de Vilachán. Las llamas, aparentemente, no han afectado a la estructura del inmueble, según indicó su propietario, José Tuñas -quien no daba crédito a lo sucedido-, si bien algunas bovedillas de la placa del bajo acabaron estallando por el calor. De hecho, los bomberos del parque comarcal de Santa Comba que acudieron a sofocar el fuego señalaron que la temperatura alcanzada en la zona fue de unos 300 grados.
Cinco horas después, la Guardia Civil detenía a un varón, de unos 30 años de edad y vecino de Negreira, cuyas iniciales son J.?G.?D., como principal sospechoso de haber causado los tres incendios. El hombre quedó en libertad durante la mañana de ayer tras haber pasado a disposición judicial, a espera del correspondiente juicio. Algunos testigos afirman haber visto a un individuo en la zona en estado ebrio intentando robar un coche.
Alarma de un particular
La alarma la dio un particular a las 3.08 horas tras comprobar que un contenedor estaba ardiendo en la céntrica rúa da Cachurra. Una vez en el lugar, los bomberos se vieron obligados a extinguir las llamas que estaban calcinando por completo el vehículo aparcado en la rúa Serzedo y así evitar que el fuego se propagase a los coches lindantes, entre ellos un todoterreno del Servicio de Extinción de Incendios de Medio Rural, que sufrió daños en su carrocería, así como a un turismo próximo, que resultó abollado.
Según el testimonio de una vecina, «eran las tres y media de la mañana cuando oímos unos estallidos. Al salir a la ventana vimos fuego en la calle principal, decidimos bajar y nos encontramos en la calle paralela con un coche ardiendo y unas llamas inmensas, además de una humareda negra», señaló.
Los residentes se pusieron muy nerviosos ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos. Uno de los testigos relata que «la gente corría para un lado y para otro porque no sabían de dónde venía la humareda, obligados a salir de sus pisos porque les estaba llegando el humo». La mayoría desconocía qué estaba ocurriendo realmente.
El nuevo alcalde negreirés, Jorge Tuñas Caamaño, evaluaba los daños a primeras horas de la mañana junto con algunos de los afectados. Aparte de condenar los actos vandálicos, destacó que la rápida intervención de los bomberos impidió que el fuego se extendiese a los vehículos próximos y a las viviendas, sobre todo en el caso del garaje lindante con el bajo afectado por el tercer incendio. El dueño ya ha interpuesto la pertinente denuncia, si bien no sabe si tendrá que reponer la estructura de ladrillo oscurecida por el humo o bastará con limpiarla con agua a presión.