Las licencias de edificación sufren la mayor caída desde 1990

GALICIA

Los concellos, preocupados por la bajada de ingresos de la construcción

01 sep 2009 . Actualizado a las 02:12 h.

El 2009 pasará a la historia de la construcción en Galicia como uno de sus peores años. Los resultados del primer cuatrimestre sobre concesión de licencias municipales para edificación dibujan la mayor caída de las registradas en los últimos veinte años en la comunidad. Así, los ayuntamientos gallegos tramitaron en los cuatro primeros meses del 2009 un 55,7% menos licencias que en el mismo período del año anterior, porcentaje negativo que incluso llega al 60,15 si se compara con el 2007, cuatrimestre de mejor comportamiento de las dos últimas décadas, pese a que las primeras señales de la crisis empezaban a hacerse evidentes.

Mientras de enero a abril del 2009 fueron 1.183 las licencias concedidas para levantar edificaciones de nueva planta, en el mismo cuatrimestre del año anterior, los ayuntamientos de la comunidad habían dado su visto bueno a 2.672 solicitudes, nada menos que 1.489 más que en la actualidad.

Pero si la concesión de licencias refleja en el primer tercio del año una evolución preocupante, la caída se hace todavía más notable teniendo en cuenta los resultados de abril, el último mes contabilizado y dado a conocer ayer por el Instituto Galego de Estatística. Solo 249 edificaciones recibieron en dicho mes en toda Galicia permiso para iniciar sus obras, nivel que anteriormente solo se había consignado en enero de 1994 y en el mismo mes de 1980.

Por las Normas do Hábitat

La razón de la caída tan acusada es explicada desde el sector como una de las consecuencias de la entrada en vigor de las Normas do Hábitat, reglamentación que el bipartito puso en marcha para implantar un mínimo en las calidades de construcción y medidas de los nuevos hogares. Los requisitos exigidos en dicha norma hicieron que antes de su entrada en vigor, en abril del 2008, los promotores se lanzasen a solicitar licencias para los terrenos ya adquiridos, al permitir la Xunta eludir las nuevas exigencias constructivas a todos los proyectos que hubiesen sido aprobados con anterioridad.

Pero esa reserva de permisos no se tradujo al final en actividad constructiva. La crisis no está favoreciendo la puesta en marcha de los proyectos tramitados «e incluso el pago de las tasas y permisos pedidos le supuso a más de uno la ruina», asegura Javier Garrido, presidente de la federación de promotores de Galicia, que mantiene que el sector sufre aún una caída en la demanda de vivienda sin precedentes en la comunidad.

Alcaldes de localidades del litoral como Baiona, añaden la suspensión de la construcción en la costa -decidida también por el bipartito- como otra razón para explicar la caída de licencias para edificar, además de las trabas que la Xunta puso a determinados concellos en el desarrollo de sus planes generales.

El perjuicio económico que la bajada en la tramitación de licencias está causando a las arcas de los ayuntamientos ha llevado a algunos de ellos en la provincia de Pontevedra a solicitar la ayuda económica de la Diputación para afrontar sus gastos corrientes, mientras otros consistorios como el de Ferrol ha puesto en marcha iniciativas para fraccionar y escalonar el pago de las tasas a los promotores para tratar de propiciar así el ingreso por la tramitación de permisos de edificación.