«Cuando vi que el avión despegaba, pensé: dónde va este, que nos mata»

GALICIA

La monfortina que viajaba en el avión de Spanair accidentado el verano pasado en Barajas trata de recuperarse física y psicológicamente de lo ocurrido

04 jun 2009 . Actualizado a las 11:12 h.

A Loreto González se le partió la vida el 20 de agosto del 2008. Aquella tarde embarcaba con su hija Clara en el avión de Spanair que debía llevarlas a su casa en Canarias. Loreto fue una de las dieciocho supervivientes. Su hija y otras 153 personas murieron. Ella no vivió la búsqueda frenética de explicaciones de las semanas que sucedieron a aquel siniestro y ni siquiera se enteró de la polémica por las acusaciones cruzadas entre el Ministerio de Fomento y la aerolínea, porque pasó seis semanas en coma. Diez meses después, el accidente del avión de Air France que volaba de Río de Janeiro a París le ha sacudido los recuerdos.

-¿Sigue las informaciones sobre el accidente del vuelo de Air France?

-Sí, pero con mucho dolor.

-Será muy duro.

-Mucho.

-A las puertas del juzgado en el que contó su testimonio sobre lo que recordaba del accidente de Barajas, prometió que pelearía porque se aclarasen las causas. ¿Sigue creyendo que lo conseguirá?

-Yo creo que se sabrá, sí. De hecho en la asociación de afectados ya tenemos una idea aproximada gracias al trabajo de los peritos que se ha traído el grupo de abogados americanos que hemos contratado.

-¿Está usted en la asociación de afectados?

-Estamos casi todas las familias de las víctimas. Queremos luchar en grupo para pedir justicia para los que resulten ser culpables de lo ocurrido.

-¿Y tienen su propio grupo de expertos?

-Ellos han llegado a la conclusión de que los flaps de las alas no se pusieron en la posición correcta para poder despegar. Lo que hay que determinar ahora es si los pilotos del avión olvidaron ponerlos o en cambio los pusieron y no salieron. Y en cualquier caso, hay que explicar por qué no saltó el mecanismo de alarma.

-Usted había volado mucho antes de aquello porque venía con frecuencia a Galicia desde Canarias y también por su trabajo como médica del Instituto Social de la Marina.

-Mi percepción personal es que el avión no venía bien. Tengo muchas horas de vuelo, y veía claro que cuando rodaba por la pista le faltaba algo, no sé si potencia. De hecho, pensé que iba a parar. Fue la única vez de todas las que he estado en un avión que sentí peligro. Recuerdo que cuando vi que en vez de detenerse, el avión seguía para despegar pensé: dónde va este, que nos va a matar».

-Ha dicho que se salvó por ser médica y porque estaba consciente cuando llegaron los sanitarios.

-Me salvé porque cuando llegaron los servicios de emergencia pude levantar la mano izquierda, la única que podía mover, y conseguí decirles el diagnóstico y que tenían que hacerme una punción.

-¿Ha vuelto a volar?

-No había vuelto a volar hasta hace un mes. Habían pasado nueve meses desde el accidente y tenía que volver urgentemente a Canarias a arreglar algunas cosas. Así que tuve que volar de nuevo. Le pedí a Spanair un billete gratis en primera clase, como el que tenía el día del accidente. Me lo dieron y pusieron a hacer el vuelo conmigo a la psicóloga que ellos me asignaron y que están pagando desde entonces. Todavía me queda mucha recuperación y algunas operaciones, y eso que ya he pasado cinco veces por el quirófano.

-La familia todavía no ha hecho un funeral por su hija en Monforte.

-El día 20 traeremos sus cenizas y le haremos un funeral en la iglesia de San Vicente. Ya tuvo un funeral en Madrid después del accidente, pero yo no pude asistir porque entonces todavía estaba en coma.