La cifra de muertos en carretera fue en abril la más baja en veinte años

GALICIA

Galicia no había comenzado bien el año para el tráfico gallego. El número de víctimas mortales no hizo más que aumentar a medida que pasaban los meses, de forma que enero, y sobre todo febrero y marzo, registraron unos repuntes significativos que llevaron la preocupación a los responsables de la seguridad vial en la comunidad. De hecho, todos sabían que iba a ser muy difícil rebajar los datos del 2008, los mejores que se recuerdan desde que hay registros, pero pocos esperaban que el número de muertes se disparase de forma tan espectacular. Destaca lo ocurrido en febrero, cuando se contabilizaron 21 muertes en accidentes en vías interurbanas frente a los 11 fallecidos ese mes en el año 2008. Pero la complejidad del tráfico, donde un despiste o una maniobra equivocada pueden dar al traste con cualquier estadística, es tal que abril acaba de romper con todo lo anterior. La cifra de 6 muertos registrados en el mes que acaba de cerrarse es histórica ya que se trata de la más baja contabilizada en un solo mes en Galicia en al menos los últimos veinte años. Hay que recordar que en abril del 2008 murieron 20 personas en siniestros de tráfico. La mayor concienciación de los conductores sobre los riesgos del tráfico, la renovación de las carreteras y, sobre todo, el incremento de la vigilancia por parte de los agentes de la Guardia Civil de Tráfico y con la instalación de medios técnicos de control, como los radares fijos, aparecen entre las razones del descenso en el número de muertes que ha empezado a experimentarse en los últimos años. No hay que olvidar que en los cuatro primeros meses del 2004 ya habían perdido la vida 105 personas en las carreteras de la comunidad. Este cuatrimestre se han registrado 58 muertos, casi la mitad. La aplicación de las sanciones del carné por puntos, así como la entrada en vigor de las penas del Código Penal referidas al tráfico, han tenido también un efecto destacado para la reducción del número de víctimas mortales en Galicia y en el conjunto de España, como explica José Luis Ulla, teniente coronel de la Guardia Civil de Tráfico, cuyo departamento ha establecido en Galicia un sistema de vigilancia por áreas, en las que va variando el sistema de control cada quince días tras analizar las zonas de riesgo. Las citaciones judiciales por conducir con un elevado nivel de alcohol -con 0,6 en la prueba de aire se alcanza la tasa penal- tienen un efecto inmediato en los infractores, que a las pocas horas de ser sorprendidos con alcoholemia positiva deben comparecer ante un juez para responder de un delito.