Se cree que las muertes podrían tener relación con un asunto de tráfico de drogas o un ajuste de cuentas
24 abr 2009 . Actualizado a las 10:55 h.Los restos de dos personas fueron hallados ayer en una casa deshabitada del núcleo de Fonteculler, en el municipio coruñés de Culleredo, en una operación de la Guardia Civil movilizó ayer un gran dispositivo de cuerpos de seguridad.
La operación de búsqueda comenzó a las once de la noche, cuando los bomberos del parque comarcal de Arteixo se trasladaron a la zona. Fue requerida su presencia porque los indicios que se tenían que los cadáveres estaban en una fosa séptica de la vivienda.
El inmueble, de dos plantas, con la puerta de entrada por la rúa Autonomía, tiene el acceso al bajo por la avenida de Fonteculler, a escasos metros de la gasolinera. En la zona verde que la circunda se arremolinaron ayer numerosos miembros de la Policía Judicial de la Guardia Civil, mientras los bomberos se adentraban en el pozo negro para sacar los restos. Escombros y ropa fueron los primeros objetos izados a la superficie, tras bombear el agua del interior del pozo, que dejó un desagradable olor en toda el área.
Según se comentó, el conducto podría tener unos doce metros de profundidad y habría sido rellenado con desperdicios, lo que dificultó las labores de recuperación de los restos humanos, que no fueron extraídos hasta cerca de las dos de la madrugada.
Desaparecidos
Los cadáveres, que trascendió que podrían pertenecer a dos hombres desaparecidos en A Coruña, estaban desmembrados. Según los testigos, su imagen era «dantesca». Aunque no se informó de quién desveló el lugar donde se encontraban, ya que la Guardia Civil continúa con las investigaciones y optó por mantener un férreo mutismo sobre la operación, a la zona fue traslado un joven que permaneció en todo momento esposado y que estaba acompañado por su abogado, un conocido penalista coruñés. También personal del juzgado estuvo presente en la localización de pruebas. No fue hasta pasada la una de la madrugada cuando la Policía Judicial vio recompensado su esfuerzo y se comprobó que la vivienda sirvió para ocultar los cadáveres.
La situación del bajo, en el que se acumulaban gran número de objetos e incluso una moto, obligó a los bomberos a montar focos para facilitar las labores de los agentes, que inicialmente habían optado por comprobar los restos que se sacaban en el exterior de la casa.
Aunque los agentes de la Guardia Civil evitaron hacer declaraciones, otras fuentes de la investigación ligaron esta operación con otra, en la que se han producido más arrestos, y que tiene que ver con el tráfico de estupefacientes a pequeña escala. Asimismo, se indicó que los fallecidos podrían haber sido víctimas de un ajuste de cuentas por un asunto de delincuencia.
El amplio despliegue policial y la presencia de varios vehículos de los bomberos provocó una gran expectación tanto entre los vecinos de Fonteculler como entre los conductores que pasaban por la avenida, una de las principales vías de acceso al municipio de Culleredo. A la casa también se trasladó el que se dijo que era el propietario de la vivienda, que se mostró muy nervioso y afectado por lo que pudiera haber ocurrido en el inmueble y evitó hacer ningún comentario.