La madera derribada por el «Klaus» convierte el monte en un polvorín

GALICIA

Las subvenciones para la retirada de restos, publicadas esta semana, podrían retrasar las tareas hasta septiembre

19 abr 2009 . Actualizado a las 02:10 h.

Las ramas de un eucalipto caído penden sobre el cableado que rodea a una vivienda unifamiliar en A Barqueira (Cerdido, en la comarca de Ferrolterra). El pasado jueves, a los pies del árbol, el peón Vicente Prieto cortaba el césped. Con las ramas no se atreve. «Iso aínda está aí do Klaus, mentres non o veñan quitar», explica. El ciclón azotó Galicia entre los pasados 23 y 24 de enero, hace ya tres meses, y se llevó por delante, calcularon entonces los propietarios de montes, unos dos millones de toneladas de madera. La Xunta había rebajado la cantidad a 1,3 millones, y la industria transformadora, a un millón. Un paseo por las zonas más castigadas por aquel temporal de viento es suficiente para comprobar cómo, a unos dos meses del inicio de la campaña contraincendios, la mayor parte de aquella madera continúa tirada, pudriéndose, en el entorno de las carreteras, en los bosques u obstruyendo las pistas forestales que tantas veces han ejercido la doble función de cortafuegos.

Su retirada no será fácil. Algunos técnicos forestales consultados coinciden en que los trabajos no se iniciarán en muchas zonas antes de septiembre, lo que en caso de incendio convertirá el monte gallego en un polvorín. El miércoles pasado, comentan, la Consellería do Medio Rural publicó la orden del 7 de abril que desarrolla las medidas urgentes que aprobó el decreto del 29 de enero que regula las subvenciones para la reparación de los daños del temporal.

Además, el texto marca aún un plazo de un mes para que los afectados presenten las solicitudes de ayuda, con prioridad para las comunidades de montes. La orden recoge también que el titular de cada aprovechamiento «ten que poñer a disposición de Medio Rural os terreos necesarios para a retirada dos pés afectados». Los técnicos analizan el detalle. Interpretan que será la Xunta la que realizará la retirada, buscando los medios para hacerlo. Esto, puntualizan, alargará los trabajos.