«Ni he recibido presiones para romper el pacto ni las toleraría»

GALICIA

El regidor coruñés, coaligado con el Bloque, dice que la bicefalia «sería en la Xunta, porque aquí yo tengo nueve tenientes de alcalde y en todo caso sería ''nuevecefalia''»

06 abr 2009 . Actualizado a las 11:50 h.

En los juegos olímpicos del optimismo, Javier Losada de Aspiazu (A Coruña, 1955) ganaría medalla. El alcalde hace un balance «muy positivo» de los dos primeros años de gobierno de coalición en la ciudad y reniega de las voces críticas con el pacto. Ni en pintura se ve, como Touriño, tomando dentro de dos años el sol en Tenerife, y sostiene que los socialistas críticos «lo fueron con el Gobierno autonómico, que es el que tenía que pasar examen». -Se le ve mucho más en público con los ediles del BNG. -No, no, igual que hace dos años, y que hace ocho meses. -¿No es un aviso a navegantes como Fernández Moreda o Méndez Romeu? -Será un aviso a quienes vayan a hacer la política en Galicia, que han estructurado el Gobierno de una forma que no ha gustado a los ciudadanos. Una cosa son las autonómicas y otra las municipales. Hace un año ganamos las elecciones en esta ciudad y fui el senador más votado. -¿Y la bicefalia? -Sería en la Xunta, porque aquí yo tengo nueve tenientes de alcalde, con lo que, en todo caso, estaríamos hablando de nuevecefalia. Mi gobierno es como la mayoría de los europeos. -Sus ediles ¿le piden permiso para actuar o para hablar? -Esa expresión, «pedir permiso», es periodísticamente llamativa, pero mire, no tienen que hacerlo, lo que tienen que hacer es ejecutar el presupuesto de su concejalía, que nace de las directrices que marca el alcalde. El alcalde supervisa y toma las decisiones que cree oportunas. -Y está satisfecho con todos. -Pues claro, pero siempre con esas ganas que tiene el alcalde de que las cosas funcionen cada vez mejor. Soy una persona de palabra y de hechos, y hace dos años dije que iba a propiciar algo fundamental para la ciudad, la estabilidad y la gobernabilidad, y a la vista está; que íbamos a llevar a cabo un proyecto ambicioso, y a la vista está; y que íbamos a hacerlo dialogando, y a la vista está. Mi proyecto es un proyecto de mayorías, pero después hablan los vecinos y hay que tomar decisiones para poder llevar a cabo ese proyecto, y compartir y dialogar, y es lo que estoy haciendo, pero siempre con esa ambición de conseguir un apoyo mayoritario. -Y esa estabilidad de la que habla, ¿durará otros dos años? -Eso espero. Si las cosas funcionan habrá que mantener este gobierno, porque han sido los ciudadanos quienes así lo han dicho. -Pero dentro de su partido hay quien piensa lo contrario. -Esa es la grandeza del PSOE. Pero en este Ayuntamiento, la línea la marca el alcalde. -Entonces, ¿no se planteó llamar a Tello (el portavoz del BNG) el 2-M y decirle «hasta aquí hemos llegado»? -No tengo que llamar al señor Tello para decirle «hasta aquí hemos llegado» porque no hemos llegado a ningún sitio. Estamos realizando un trabajo. -¿No ha recibido presiones para romper? -En absoluto. Y no las admitiría. Yo solo le rindo cuentas a mis vecinos. Cuestión que haré dentro de dos años, diciéndoles «me habéis elegido para hacer esto, os dije que iba a hacer esto, y aquí está el resultado. Y ahora vamos a hacer esto». Y para esas metas les pediré un apoyo mayoritario. -Pero a raíz del 1-M, promovió usted una votación entre sus concejales. -Promoví una ronda de opiniones como hacemos siempre en el grupo municipal, porque quería tener la seguridad de que todos íbamos en la misma dirección. -¿Está ya Roma más lejos? -Roma está siempre a la misma distancia.