La responsable socialista advierte a las cadenas de distribución de que no vale todo para ofrecer precios competitivos, porque se perjudica gravemente al productor
05 abr 2009 . Actualizado a las 02:41 h.La crisis del sector lácteo ha puesto en pie de guerra a los ganaderos. Y Elena Espinosa (Ourense, 1960), como gallega y ministra, sigue muy de cerca los acontecimientos. -Por vez primera peligra la recogida de leche en las granjas. Y ya se están dando casos... -Es indudable que la situación del sector lácteo no es buena. Existe una coyuntura de mercado que tira a la baja los precios. -Los ganaderos dicen que no hay razones objetivas para que la materia prima quede sin salida porque no ha bajado el consumo ni ha aumentado la producción... -Eso no es correcto. Incide la crisis económica global y el consumo de los países emergentes se ha retraído. Por eso las exportaciones europeas al resto del mundo caen. Y hace que sobre leche en el continente. En este contexto, hay reacciones extremas de algunas industrias que rechazan comprar la leche en explotaciones al precio que venían haciéndolo. -¿Y qué medidas ofrece su ministerio para reconducir esta crisis? -Urge un pacto de todo el sector en el seno de la interprofesión láctea, que asegure que no quede un litro de leche por recoger, y con unas relaciones contractuales estables entre ganaderos e industrias, a través de los contratos homologados. -¿Y cómo de cerca, o de lejos, estamos de alcanzar ese gran acuerdo? -Hay un gran nivel de concienciación en todos los sectores: en la industria y en las organizaciones agrarias. Estamos manteniendo reuniones con las partes por separado, para resolver algunos aspectos controvertidos. Soy optimista de cara al acuerdo. -Las decisiones de algunas industrias parecen ir en la línea contraria... º -Nosotros hablamos con ellas casi todos los días y su predisposición es muy buena. Que la leche quede sin recoger es una coyuntura puntual y no es una situación definitiva. -Los sindicatos se quejan de que usted ha presentado un plan estratégico para el sector, pero lamentan que no haya adoptado políticas de choque inmediatas para reconducir la crisis... -Esas medidas ya están en marcha. Ya funcionan los mecanismos para eliminar excedentes. A día de hoy, en la UE se han retirado del mercado más de 100.000 toneladas de mantequilla, entre la intervención pública y las ayudas al almacenamiento privado, y 55.000 toneladas de leche desnatada en polvo. También hay ayudas a la exportación que han supuesto la salida del mercado europeo con restituciones de más de 12.000 toneladas de mantequilla y más de 30.000 de leche desnatada en polvo. La Comisión nos ha garantizado que continuará con esta dinámica hasta que los excedentes que pesan en el mercado hayan desaparecido. -¿Cómo se pueden controlar los excedentes franceses que entran en dumpin? -Estamos en un mercado único, sin fronteras, y las mercancías se mueven libremente. Las industrias europeas son muy potentes y tienen una estrategia comercial agresiva. Las acusaciones de dumpin tienen un difícil manejo jurídico. No obstante, debemos inspeccionar cómo se hacen las importaciones, pero no solo en el precio: puede haber otras fuentes de fraude. La competencia de control es de las comunidades autónomas y nosotros estamos diseñado un plan de coordinación. -¿Cómo se puede impedir entonces la entrada de leche a un precio que revienta el mercado gallego? -Eso no es posible en un mercado único. Nuestro país mantiene importantes superávits en la balanza comercial con Francia, como en la carne de cerdo. La entrada de leche nos perjudica, pero lo mismo pueden decir los demás de nuestro aceite o nuestro vino. -¿Qué papel están jugando las marcas blancas de las cadenas en esta crisis? -Estamos trabajando con la distribución alimentaria en un código de buenas prácticas comerciales. No todo vale para ofrecer precios competitivos. En algunos productos de primera necesidad, como la leche, hay firmas que van a beneficio cero y eso repercute en lo que recibe el productor de manera muy negativa. No nos podemos cargar el origen de la cadena de valor.