Estudiar fuera de casa sale caro. Quienes lo hacen en Galicia prefieren los pisos compartidos, una opción lastrada este año por el bum del alquiler
09 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Un universitario que estudie en Galicia desplazado de su domicilio difícilmente se mantendrá con dignidad por menos de seis mil euros al año, el precio estándar que tienen que afrontar las familias para financiar una carrera, gastos académicos aparte. En Galicia, hay 70.000 universitarios, la mayoría de los cuales son desplazados. Se acomodan mayoritariamente en pisos compartidos y residencias, y afrontan cada verano la tarea de buscar una vivienda para ocupar durante el curso. En Santiago, la ciudad gallega con mayor número de universitarios, el abanico de precios arranca entre los 500 y los 550 euros para viviendas con tres habitaciones y se abre hasta pisos de mil euros, que también tienen su demanda. Aunque el parque inmobiliario se ha ido renovando en los últimos años, el mercado estudiantil sigue sometido a muchos pisos sin calefacción, mal aislados, con muebles deteriorados u otras deficiencias. Un precio medio para un estudiante en A Coruña puede rondar entre 200 y 250 euros por estudiante para pisos de entre tres o cuatro personas. A ello hay que sumar los gastos de intendencia (150 euros), ocio (150 euros) y transporte (50 euros). Los imprevistos cubren la diferencia hasta los seis mil euros anuales.
La opción de las residencias y colegios mayores, elegida más frecuentemente por alumnos en los primeros cursos, tiene un coste mínimo de quinientos euros en habitación compartida, incluyendo pensión completa, limpieza e instalaciones deportivas o culturales. Ocio y transporte, aparte.
Los estudiantes desplazados que buscaban piso se han encontrado este curso con la sorpresa de que los alquileres han subido e incluso escasean. El incremento experimentado por el otrora triste mercado de alquiler ha subido precios y reducido alternativas. Algunos han tenido que meterse donde han podido.