Un alcalde que no quiere parejas en el seno del poder municipal

Daniel Prieto

GALICIA

El regidor de Sada destituyó a su secretario, el marido de la actual concejala de Cultura, Gabriela Castro, alegando que se trata de «un tema de conciliación»

02 oct 2008 . Actualizado a las 02:04 h.

El alcalde de Sada, Abel López Soto (BNG), destituyó anteayer a su secretario y asesor de confianza, José Mato Borja, marido de Gabriela Castro Babío, que acaba de tomar posesión del acta de concejala, en el pleno del 25 de septiembre. Parece como si a la parte nacionalista del gobierno bipartito -Bloque-PSOE- no le hiciesen mucha gracia las parejas en el seno del Concello. Castro llegó a la corporación tras la dimisión de Ana Gloria López por motivos personales. Así, la nueva edila se situó al frente del área de cultura, bienestar social, igualdad y sanidad, lo que motivó que su esposo se fuese a la calle y dejase su puesto a Benito Portela, el nuevo secretario.

Todo tiene su explicación, en opinión del alcalde, cuando se trata de velar por la «conciliación» de la vida privada con la profesional. Y la salvaguarda de la conciliación requiere sacrificios. «Simplemente é un tema de conciliación, ao entrar Gabriela no goberno», apuntaba ayer en respuesta a los motivos del fulminante despido.

La nueva concejala, licenciada en Magisterio y funcionaria en el IES Isaac Díaz Pardo de Sada -donde también trabaja su marido-, aseguraba en los días previos a la toma de posesión afrontar el cargo «moi ilusionada», aunque quizás desconociese todas las consecuencias que su decisión acarrearía a su pareja. Ayer, sin embargo, la edila afirmaba compartir los motivos aducidos por López Soto: «Foi por un tema de conciliación», declaró Castro en consonancia con el alcalde.

Los rumores circularon como la pólvora en la localidad. Abel López Soto quitó hierro al asunto: «Non se trata de rumores. O novo secretario xa entrou a traballar onte». Para el regidor nacionalista, todo responde a una situación de absoluta normalidad. «Non hai ningunha outra cuestión. Simplemente entrou Benito Portela a ocupar o posto».

Castro posee una breve experiencia en política, ya que ejerció como concejala de Esquerda Galega en la oposición entre 1991 y 1995. Antes de ponerse al frente del área de cultura había definido su nueva tarea como «un cambio moi importante», que afrontaba «con moitas ganas». El cambio ha sido, efectivamente, notable. «Somos un equipo e ás veces hai que respostar ás necesidades que a cada un lle toca e asumir o papel que corresponde», señaló Castro en una entrevista el pasado 27 de agosto, poco después de saberse que sería edila. En aquel momento, indicó que «o importante é que non se note que entre un e saia outro, porque somos un grupo».

José María Hernández Cochón, portavoz municipal del PP, calificó la situación como «carente de interés político». Por su parte, Fernando Campos, del PP sadense, calificó de «desproporcionada» la decisión del alcalde sadense: «Personalmente, dada mi forma de ser, creo que no tendría problemas, como profesional, para trabajar con mi pareja, si fuese el caso».

David Brandariz, de la Agrupación Sada Unida (ASU), consideró la justificación de López Soto una «disculpa». Para el concejal independiente de ASU, existe «otro motivo interno del partido» que el BNG sadense «no hace público». «La razón verdadera no la querrán desvelar», aseguró David Brandariz, aunque fuentes de la política local apuntan a un conflicto entre el regidor y el secretario saliente, cuya relación se habría deteriorado en los últimos meses.