El abanico de actividades preparado por los concellos parte del catálogo de las ludotecas y las empresas de tiempo libre que, muchas veces, asumen la programación. Los talleres en aulas son el punto inicial, a partir del cual, y en función de las condiciones meteorológicas, se diversifican con salidas al aire libre, juegos cooperativos e incluso excursiones.
En Ourense se impulsa un programa con estudiantes de otros países desplazados a la ciudad para desarrollar actividades relacionadas con el francés, el inglés y el italiano para jóvenes en los centros de secundaria. Los campamentos de inglés son frecuentes (Pontevedra, Santiago, por ejemplo), y cuentan con profesores para agosto. En Vigo, Ferrol y otras urbes los talleres cuidan las nuevas tecnologías, y en A Coruña, por ejemplo, la torre de Hércules será el eje sobre el que pivotará una quincena. Los concellos con más experiencia son también los que más diversifican. La mayoría usa edificios municipales para los talleres, aunque cada vez son más los que aprovechan las ventajas de los colegios públicos, que mantendrán sus puertas abiertas todo el verano.
La ola conciliadora se extiende por Galicia e incluso concellos con poco vigor demográfico, como el de Monforte, impulsan su programa de verano para menores, de 9 a 14 horas, cubriendo las plazas dotadas este año por vez primera. En muchos casos, el servicio solo se ofrece en julio, sin posibilidad de comedor ni transporte, lo que suelen ofertar solo concellos con más experiencia.