El bipartito modifica otra vez las funciones de un edificio del Gaiás a un año de inaugurarlo

M. CH.

GALICIA

La Xunta profundizó ayer en un anuncio que la conselleira Ánxela Bugallo (BNG) había realizado siete semanas antes: la Biblioteca Nacional, uno de los seis edificios que compondrán el complejo del monte Gaiás, alojará el futuro Centro de Literatura Infantil y Juvenil para la Diversidad Cultural de la Junta Internacional de Libros para Jóvenes (IBBY, en sus siglas inglesas). En la práctica, esto supone que el bipartito ha vuelto a modificar las funciones del citado inmueble, a tan solo un año de su inauguración.

Tras acceder al poder en el verano del 2005, socialistas y nacionalistas decidieron continuar adelante con la Ciudad de la Cultura, el programa más gravoso de la era Fraga (475,9 millones de euros, según la última valoración oficial), si bien optaron por redefinirlo «ante a inexistencia de proxectos concretos por parte do anterior Goberno». Así, el 16 de noviembre del 2007, Bugallo difundió en el Parlamento autónomo el resultado de la reflexión y sus planes para el recinto.

Planes iniciales

Respecto a la Biblioteca Nacional, afirmó que se convertiría en eje «coordinador do sistema bibliotecario galego» y que funcionaría a modo de «catálogo colectivo» de las salas de lectura de la comunidad. «Contará con exposicións temporais e congresos», añadió, así como con una mediateca. Tras esto, se refirió a sus cinco objetivos: reunir el patrimonio bibliográfico de Galicia, asegurar su conservación, garantizar el acceso a la producción de autores autóctonos, fomentar la investigación y formación en materia de biblioteconomía y «participar en redes e plataformas de orde internacional». Nada comentó, pues, sobre la inclusión de las dependencias del IBBY dentro del edificio.

Ayer -tan solo medio año más tarde-, el director xeral de Creación e Difusión Cultural, Luis Bará, comparecía en la Cámara gallega para explicar los pormenores de lo que denominó «un dos epicentros mundiais da literatura para a mocidade». Servirá, a su juicio, para «o estudo, a difusión e promoción dos libros para nenos e mozos procedentes das culturas con linguas minorizadas», es decir, las sometidas a la influencia de otras más empleadas dentro de sus ámbitos de referencia, como el gallego en relación con el castellano.

El centro albergará la primera biblioteca internacional dedicada a este tipo de volúmenes e incorporará nuevos fondos a medida que vayan saliendo al mercado en cualquier parte del planeta, aventuró Bará. Y el público, agregó, podrá visitarla también a través de Internet, gracias a una «potente ferramenta virtual» de próxima creación. No adelantó, en cambio, la plantilla, la superficie ni el coste de mantenimiento previstos.