El presidente de la Xunta, Pérez Touriño, que ayer presentó el plan viario a los agentes sociales de Vigo, calificó el compendio de las obras viarias previstas en dicho informe como una herramienta para dar estabilidad y confianza para el futuro y posibilitar un crecimiento en la competitividad del área industrial viguesa. Pérez Touriño, que eludió avanzar si asumirá o no proyectos de transporte público demandados como el metro o un sistema de trenes de cercanías, insistió en que el plan será ya este año un instrumento legal por el que se reservarán los terrenos necesarios para plasmar todas las infraestructuras ahora recapituladas en el citado estudio de Política Territorial.
El presidente de la Xunta cargó contra el Ejecutivo autónomo anterior, al que acusó de marginar permanentemente a Vigo, mientras cifró en 1.000 millones de euros la inversión que con su plan deberá realizar Fomento hasta el 2020, en 500 millones lo que tendrá que cubrir el Gobierno gallego, mientras que el resto lo atribuyó a Audasa y a convenios entre ayuntamientos y Ejecutivo central.
El plan fue criticado ya ayer por el PP, partido para el que el documento no es más que una puesta en escena para ocultar la falta de inversiones en Vigo durante los últimos tres años y el notable retraso que acumulan proyectos autonómicos y estatales como el AVE, la Ciudad del Mar, los nuevos juzgados o el auditorio. Los populares advierten de que la dotación presupuestaria de dicho plan no está comprometida en su inmensa mayoría.