«No todos los payos ponen bombas, y no todos los gitanos trafican con droga»

La Voz

GALICIA

Ramón Borja es conocido por prácticamente toda la comunidad gitana en A Coruña y, de hecho, muchos lo consideran el portavoz de este colectivo social. Él no vive en el poblado de Penamoa, pero conoce bien la zona. De hecho, alguno de sus hijos vive allí. Asegura que está indignado por el rechazo de los vecinos de Mesoiro a que se trasladen familias a este barrio y no acepta la acusación de que llevarán el narcotráfico. «Los gitanos no somos los grandes traficantes de droga. Eso lo hacen los payos, que son quienes la traen en barco aquí. Y ya que no todos los payos violan a sus mujeres y a sus hijas y ponen bombas, no todos los gitanos trafican con droga», asegura Borja.

Defiende el derecho de las familias que están censadas a ser realojadas en otro lugar de la ciudad e insiste en que las que son adjudicatarias de un piso de protección en Mesoiro pasaron todos los trámites de la Xunta. «Además, esas familias ni siquiera son las que viven en las chabolas. Queremos que a nosotros nos dejen tranquilos y que vayan a por los peces gordos», reivindicó.

Tres barrios

Asegura que está dispuesto a hablar con los vecinos de Los Rosales, Mesoiro y Eirís, los tres barrios en los que se ha creado más alarma y rechazo social ante el realojo de los chabolistas. Pretende explicar que del centenar de personas que viven en Penamoa solo cuatro familias se dedican a la droga. «Es una vergüenza que nos hagan esto», añade.