Los conservadores hablan de un «brazo executor do presidente»

La Voz

GALICIA

La autovía de Barbanza se ha convertido en un argumento recurrente en el equipo de Núñez Feijoo, quien no descarta acudir incluso a la vía judicial si se atasca el debate en la Cámara. Mientras los socialistas apuntaban a Pío Cabanillas como posible beneficiario del informe de adjudicación del Gobierno del PP, los populares vieron en el actual director xeral de Obras Públicas, Miguel Morato, el «brazo executor de Touriño e Caride» para «lograr os fins propostos inicialmente», que serían «outorgar a obra a Sacyr e apartar á construtora San José da adxudicación».

El grupo parlamentario popular se refirió a la empresa TT&U -que realizó el segundo informe de la autovía de Barbanza para el bipartito- como «pertencente a antigos xefes, amigos ou coñecidos da conselleira» de Política Territorial, a la que esta habría encargado la elaboración del plan de transportes de la Xunta por 700.000 euros, según las acusaciones de Ruiz Rivas.

El portavoz popular arrojó en todo momento una mirada crítica sobre el director xeral de Obras Públicas. Sostuvo que se «autopropuso» como comisionado de la mesa de contratación, «que el mesmo presidía», para elaborar un informe «o mesmo día que lle foi encargado, durante un tempo récord de cinco horas, cando calquera outro profesional tardaría polo menos dez veces máis», porque incluye «consideracións técnicas detalladas e con táboas comparativas».

El grupo popular puso de relieve que la entrega de la obra a Sacyr coincidió con el anuncio de la rebaja de peajes en determinados tramos de la autopista del Atlántico, «concesión que está en mans dunha filial de Itinere Infaestructuras, do grupo Sacyr».