La Consellería de Medio Ambiente se prepara para una primavera caliente en O Courel, uno de los cuatro espacios a los que la Xunta quiere elevar su nivel de protección convirtiéndolos en parques naturales. Mientras que las intervenciones en Os Ancares, el macizo central ourensano y Pena Trevinca tienen un calendario de tramitación definido, el de O Courel presenta complicaciones desde su estado inicial, es decir, desde la propia delimitación del territorio a proteger. El factor de distorsión son las explotaciones pizarreras en marcha y, especialmente, las que podrían instalarse en el futuro al tener ya el visto bueno de la Administración autonómica.
El mapa del municipio, que agrupa la mayor parte de un espacio natural único en Galicia, es un tapizado de cuadrículas adjudicadas a diferentes empresas mineras que esperan explotar la riqueza pizarrera del subsuelo. Hay más de medio centenar de expedientes en diferentes fases de tramitación, algunos tan adelantados que, prácticamente, podrían ponerse a explotar la concesión mañana mismo.
«La estrategia es informar desfavorablemente las concesiones que no están otorgadas -explica un portavoz de la consellería-, y buscar vías legales que impidan la explotación de las que están en el territorio de Red Natura. El problema está en el hueco». El hueco es un espacio de 2.800 hectáreas al sur del municipio que apareció de la noche a la mañana en el proyecto de Red Natura aprobado por la Administración anterior y en el que se concentran las explotaciones de pizarra actuales y la mayor parte de las que tienen la tramitación más avanzada. Y Medio Ambiente no tiene nada claro cómo actuar jurídicamente para recuperar esas concesiones. «Queremos que O Courel esté liberado de la explotación minera en un horizonte de ocho o diez años -señala este portavoz-. El cierre de las explotaciones que hay en marcha es, hoy por hoy, implanteable».
El plan de ordenación de recursos naturales, el documento base que regulará desde el nivel de protección por zonas, hasta el urbanismo, estará listo en primavera. El calendario incluye una rueda de contactos con todos los sectores implicados: vecinos, empresarios, asociaciones y partidos, para ajustar los intereses de todos. «Haberá parque natural se a xente está de acordo e o ve como algo positivo. O que non veremos será un parque natural por decretazo», avisa el director xeral de Conservación, Xosé Benito Reza, quien admite que el proceso, perfectamente enfocado en los otros tres futuros parques, se prevé más difícil en O Courel: «Non hai más que mirar para o mapa da Red Natura para ver o complicado que é». En función del tiempo que se emplee en poner de acuerdo a todas las partes, el propio Reza calcula que es posible que los dos años escasos que le quedan a la legislatura sean insuficientes para aprobar la declaración de parque natural en O Courel.