Una paga única de 89,95 euros para cada pensionista. Fue la primera comunidad en aprobar (en 1999) un complemento. El Gobierno de Aznar recurrió la decisión ante el Constitucional, que falló a favor de la Junta. El Ejecutivo de Chaves complementa las pensiones mínimas desde entonces, medida que secundaron otras autonomías, lo que llevó al Congreso a aprobar, el 22 de abril del 2005, una ley que refrendaba lo que ya era una realidad y permitía a las comunidades complementar las pensiones no contributivas.
El Gobierno de CiU aprobó en el 2003 una pensión compensatoria. Y en el 2006, la Generalitat dio el visto bueno a una Ley de Prestación Social con la que se pretende elevar progresivamente las pensiones más bajas para que los catalanes tengan unos ingresos que al menos igualen el indicador de renta de suficiencia de Cataluña, variable cada año y que señala el límite por debajo del cual sitúan la pobreza. Este indicador se actualiza, por lo que el complemento variará anualmente hasta que las pensiones más bajas alcancen ese mínimo, lo que el Gobierno catalán pretende conseguir en el 2010.
El Gobierno asturiano aprobó el 28 de abril del 2005 una ley que garantiza a los asturianos una renta mínima de 365 euros mensuales, de forma que los beneficiarios de pensiones no contributivas cuya cuantía sea inferior alcancen esa cantidad.
El Ejecutivo aprobó un complemento que abonó los años 2000 y 2001, pero que sustituyó (a raíz del recurso planteado por el Gobierno del PP) por una tarjeta de débito por importe de 180 euros, con que los pensionistas con menos de 3.606 euros anuales pueden adquirir solo bienes de primera necesidad (comida, ropa, medicinas). Cantabria. Un complemento de 311 euros, abonable el presente año en una sola paga, para los perceptores de pensiones no contributivas de invalidez y jubilación. País Vasco. Las diputaciones forales complementan la pensión no contributiva. Las mayores son las de Álava, que abona una paga anual de entre 100 y 600 euros, según ingresos del beneficiario.