Touriño se compromete a impulsar leyes «creadoras de derechos»

La Voz

GALICIA

Fernández de la Vega reafirma en A Coruña el apoyo del PSOE a la lucha contra la discriminación

30 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, reafirmaron ayer en A Coruña el empeño de ambas Administraciones por impulsar la igualdad «real y efectiva» entre hombres y mujeres, tanto en el terreno laboral, como en el social.

En la clausura de la segunda Escuela de Mujeres Dirigentes, organizada por UGT, el máximo responsable del Ejecutivo autónomo recalcó que «a determinación da Xunta é absoluta: non imos facer concesións na loita pola igualdade, verdadeiro sinal de identidade do Goberno galego».

Si Cándido Méndez, secretario general de UGT, insistió en que «hay que exigir la globalización de la igualdad», Touriño se refirió a la «tarea inacabada» de construir una sociedad «plena e igualitaria». «La igualdad es un bien en sí mismo», indicó el presidente gallego, quien también consideró que «no hay libertad posible si la mitad de la población es discriminada». Además de repasar el catálogo legislativo impulsado por los Ejecutivos socialistas en este terreno, Touriño señaló la oportunidad de desarrollar medidas de discriminación positiva como un elemento diferenciador de políticas coincidentes en alcanzar «un bien deseable por todos».

«Los partidos que somos de izquierdas -dijo- hemos visto la necesidad de las políticas de discriminación positiva». En este terreno, el presidente gallego se refirió a la importancia de «impulsar leyes creadoras de derechos» que, opinó, «desarrollan una mirada intelectual y política sobre aspectos de la realidad que otras teorías jamás han sido capaces de realizar».

Exclusión

Se detuvo también Touriño en repasar los colectivos más excluidos de la protección social, las mujeres inmigrantes, las prostitutas, las que encabezan hogares con hijos menores en situaciones precarias, y criticó no solo «la autocomplacencia social», sino que advirtió acerca de «la firme amenaza» para la igualdad y la libertad que, a su juicio, supone el auge del neoliberalismo. La creciente feminización de la pobreza «nos aleja -lamentó- de la utopía de la igualdad» y fuerza aún más, insistió, el compromiso de quienes tienen responsabilidades de gobierno.