Ha sido el tutor de Rodrigo Barrio desde la tragedia, pero ahora ha decidido ejercer la acusación particular en la causa en contra del chico, hijo de su hermana Julia. Para él, al igual que para los otros tres hermanos que también se personarán en el caso, no ha sido fácil tomar esta decisión, pero tienen claro cuál es el objetivo. «Ha sido un paso muy duro, pero lo que esperamos es que sirva para que las cosas se resuelvan y que esto termine de una vez, como sea. Queremos llegar hasta el final», asegura Benito, que deja claro que, eso sí, ni él ni sus hermanas pretenden «juzgar a Rodrigo».
Echando la vista atrás, Benito recuerda lo que sintió cuando, el pasado 12 de junio, supo que su sobrino había sido detenido por la presunta implicación en la muerte de su hermana, el marido de ésta y el hijo de ambos. «Fue un jarro de agua fría. Lo vimos culpable y después, cuando lo dejaron en libertad algunos días más tarde, nos quedamos descolocados. Aún nos sentimos así», admite.
En este tiempo, hasta que optaron por personarse como acusación, tanto Benito como tres de sus hermanas llegaron a pensar en «dejarlo todo así», pero decidieron que debían mover ficha. «Tomar esa decisión hubiera sido un parón en el caso, y eso es lo que no queremos. Queremos que se sepa la verdad», reclama Benito, quien recuerda que, ante todo, ellos defienden «a unas víctimas que fueron asesinadas».
Respecto a la relación que actualmente tienen con Rodrigo, el tío del joven de 19 años lo tiene claro: «Creemos en él, pero siempre que nos aclare todo; hay cosas que no entendemos y queremos que las explique», dice.