A la vista, en el exterior de las comisarías, grandes colas de ciudadanos. Detrás, los equipos móviles, de un lado a otro para atender la creciente demanda de atención domiciliaria para renovación del DNI a personas discapacitadas. Es, constatan quienes hacen este trabajo, el impacto de la Ley de Dependencia, que ha multiplicado por diez la actividad.
Es cierto, según advierten en la Comisaría de Ourense, que esta nueva demanda apenas interfiere en la labor diaria de los centros donde se tramita el carné electrónico y donde se suceden largas y vergonzosas colas de pacientes ciudadanos, pero también se deja sentir.
El hecho de que se exija fotocopia compulsada del DNI para acompañar a las solicitudes de quienes quieran acogerse a esta ley, en fase de desarrollo, hace que algunas personas dependientes quieran actualizar sus documentos. En unos casos, los menos severos, lo hacen a la cola, pero en otros es determinante la participación de los equipos móviles que acuden allá donde se les reclama, previa petición y presentación de certificado médico que acredite la imposibilidad del traslado de la persona que quiere sus papeles al día.
Hasta hace nada, el esfuerzo por tener actualizado el DNI rozaba la frivolidad cuando se trataba de una persona encamada o un anciano, si ya tenía abierta una cuenta corriente para cobrar la pensión y no tenía necesidad de complejas actuaciones administrativas o judiciales. Resultaba prescindible. Ahora, por si acaso, se renuevan muchos más.
El callado trabajo de los equipos móviles se ha multiplicado en los últimos meses. Hace un año, sirva como referencia la actividad concreta que se desarrolla en la Comisaría de Policía de Ourense, en un mes se podían tramitar alrededor de 20 carnés de personas discapacitadas, pero, en la actualidad, la cifra se ha disparado hasta los 200.
La creciente demanda ha llevado a que, en momentos puntuales, sean dos los equipos que ajustan horarios y trayectos para atender las múltiples solicitudes que llegan desde todos los puntos de la provincia. En estos casos se entrega un DNI convencional, el mismo que en la actualidad aún se expide en media España.