Además de ser un tema controvertido en los ambientes políticos y administrativos, el tema de costas en A Illa también es de interés para los vecinos, cuyos terrenos, y en ocasiones sus viviendas, se ven afectados por cualquier resolución que se adopte sobre este tema.
De hecho, en la localidad insular se produjeron meses atrás numerosas e intensas protestas de un colectivo vecinal que demandaba la paralización de los expedientes de Costas y que se reconociese la singularidad de A Illa. Una de sus reclamaciones, la de la línea de veinte metros para Cabodeiro, se ha logrado ahora a través de este proceso judicial que el Concello ha ganado al Ministerio de Medio Ambiente.
De todos modos, esta no es la única batalla que A Illa tiene planteada para defender sus problemas con la línea de Costas. El municipio sigue reclamando que se reconozca su singularidad y, aunque por el momento sólo es un compromiso, parece que podrá conseguirlo. El término municipal está afectado por el Plan de Ordenación do Litoral que aprobó hace unos meses la Xunta. Sin embargo, la Consellería de Política Territorial prometió en ese momento que A Illa sería el primer municipio en contar con una planificación propia que reconocería sus particularidades.