Un coche cae al río Abuín desde 8 metros y otro al Deza desde 14

La Voz LA VOZ | SANTIAGO

GALICIA

El conductor del turismo siniestrado en Santa Comba, de 24 años, sufrió lesiones graves Una mujer y su hija resultaron ilesas tras precipitarse al vacío desde un puente en Lalín

08 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos jóvenes compostelanos, José R.?C.?R, de 24 años de edad; y Álvaro P.?C, de 21, tuvieron que ser rescatados en la madrugada del ayer después de que su vehículo se saliese de la vía en el municipio coruñés de Santa Comba y cayese desde una altura de entre siete y ocho metros. Pese al desnivel de la caída y al hecho de que el coche se desplomase junto al río Abuín, ambos jóvenes sobrevivieron al impacto, aunque el conductor del coche, José R.?C.?R, resultó herido grave. Su acompañante, Álvaro P.?C, sólo sufrió heridas leves. Que el río sólo tuviese un metro de profundidad impidió que las consecuencias del accidente fuesen más graves. Al lugar del siniestro, ocurrido en el kilómetro 25,3 de la carretera comarcal entre Santiago de Compostela y Santa Comba, se desplazó en primer lugar la Guardia Civil. Posteriormente se trasladaron hasta la zona miembros del servicio de emergencias, que tuvieron que rescatar a los dos jóvenes izándolos con cuerdas para superar el desnivel. Concluido el rescate, en el que participaron cinco miembros del grupo de emergencias xalleiro, ambos jóvenes fueron trasladados al Hospital Clínico de Santiago. Para la retirada del automóvil, un Alfa Romeo matrícula C-?328-CB, fue necesario enviar un vehículo especial con grúa. Por el portón trasero En un siniestro de suma aparatosidad y máxima fortuna, los ocupantes de un Citroën C3, con matrícula 4321-CLS, de Pontevedra, salieron por su propio pie por el portón trasero del vehículo tras precipitarse al vacío desde una altura de 14 metros y caer sobre el lecho del río Deza en el puente de Botos, en Lalín, en la carretera P0-534, a pocos metros del polígono industrial. Las piedras y la poca profundidad en la zona impidieron que el coche se sumergiese María Luz Calvo Alba y su hija, de unos diez años, residentes en Lalín, «volveron nacer», según insistían testigos presenciales del accidente, y que acudieron con operativos de Bomberos, Protección Civil y Tráfico. Al salirse de la vía, el coche se llevó por delante varios metros de valla quitamiedos, que fue la que amortiguó la caída sobre el río. El lugar de suceso está a unos 50 metros de la salida de una curva cerrada, donde ya hubo más siniestros y, hace años, varias muertes. El 061 desplazó a las accidentadas a Santiago, aunque a simple vista sólo tenían magulladuras.