Discrepancias en el reparto de poder frustran el pacto PSOE-BNG en Lugo

GALICIA

CORRAL

Ambas formaciones se acusan mutuamente de falta de interés en conseguir el acuerdo Los dos partidos dejan abierta la posibilidad de retomar en el futuro las conversaciones

28 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Las dos partes cedieron, pero las concesiones, con ser especialmente relevantes para cada una de ellas, no fueron suficientes para que socialistas y nacionalistas alcanzasen un pacto de gobierno en el Ayuntamiento de Lugo. La historia reciente jugaba en contra de un acuerdo que en algunos sectores del PSOE y del BNG lucenses se veía con recelo. Tras la reunión de ayer, decidieron dar por rotas las negociaciones. Los portavoces de cada una de las comisiones negociadoras acusaron a la otra parte de falta de interés en alcanzar el pacto. Ni socialistas ni nacionalistas descartan que puedan lograrlo dentro de algún tiempo, pero cada partido dice que tendrá que ser el otro el que dé el primer paso. Los obstáculos a vencer para un acuerdo de gobierno en Lugo entre el PSOE y el BNG eran múltiples y difíciles de superar. Por un lado, la historia reciente. Para los nacionalistas los cuatro años (1999-2003) de cogobierno con los socialistas resultaron altamente perniciosos en el campo electoral. En el PSOE no se olvida fácilmente el tipo de oposición que efectuó el Bloque durante el pasado mandato, muy centrada en el desprestigio del alcalde, José López Orozco. Con la pesada carga histórica a cuestas no era fácil que las dos partes pactasen algunas cuestiones programáticas -pocas, pero de gran calado, como el plan de urbanismo- y más difícil aún era que se pusiesen de acuerdo en el reparto de las áreas de poder. En un ambiente de escaso entendimiento, el Bloque ofreció, en la propuesta final, su renuncia a la tenencia de alcaldía única, una demanda en la que reunión tras reunión se había negado a ceder. En respuesta, los socialistas aceptaron el traspaso pleno de competencias del alcalde a los delegados nacionalistas, incluida la firma de contratos y convenios. Ni así fue posible el acuerdo, porque los cálculos porcentuales de cada parte para el reparto de áreas de poder y recursos económicos estaban hechos sobre bases distintas. «A día de hoxe non hai posibilidades de acordo», manifestó el portavoz socialista, Luis Ángel Lago. Dijo estar convencido de que el Bloque tenía tomada hacía algún tiempo la decisión de no llegar al pacto. Mientras el PSOE -declaró- trataba de avanzar hacia el acuerdo, el BNG buscaba las diferencias. Lago indicó que los socialistas propusieron que todas las decisiones de gobierno fuesen consensuadas. El PSOE considera que las demandas del Bloque equivalían casi al 40% en materia económica, muy por encima de lo que -indicó Lago- le corresponde en función de los resultados electorales. Achacó la -a su juicio- falta de voluntad de acuerdo del BNG al sector más radical de esta organización. Dijo que la puerta socialista queda abierta, pero deberán ser los nacionalistas «os que peten nela» si, en el futuro, quieren reanudar las conversaciones para un pacto. Por su lado, el alcalde, José López Orozco, manifestó ayer que por parte socialista «houbo xenerosidade total».