Concellos del PSOE y el PP discrepan sobre la utilidad del Plan de Reequilibrio
GALICIA
El regidor socialista de Foz pide que las infraestructuras no sacrifiquen los pequeños servicios Gerardo Criado, alcalde popular de Vilalba, sólo ve un recurso político «para saír do paso»
26 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Las divergencias afloran en las valoraciones de los alcaldes de los concellos designados polos dinamizadores sobre el Plan de Reequilibrio Territorial presentado por la Xunta según el color político del gobierno local. Los regidores socialistas tienden al elogio y los del PP, al escepticismo o la crítica. «Para O Barco va a ser muy positivo porque nos va a dar prioridad a la hora de hacer inversiones», dice el regidor socialista Alfredo García, que cita como beneficios concretos para Valdeorras el desarrollo de infraestructuras y suelo industrial, «lo que supondrá generar empleo», matiza. García cree prioritario el turismo. El alcalde de Xinzo, Isaac Vila (PP), se mostró cauto. «É certo que todo o que sexan investimentos para reactivar a comarca nos parece ben». Vila matizó que si la previsión de la Xunta pasa sólo por crear suelo industrial «tampouco vai supoñer nada novo. No Plan Galicia contemplábase a ampliación de solo industrial en 700.000 metros cadrados, o que non se materializou. Se é só iso o que se vai facer pois tampouco é nada novo. Haberá que coñecer os investimentos e os prazos, senón non deixa de ser unha declaración de boa vontade». También reclama suelo industrial Marcos Blanco Jorge, regidor de Ribadavia. Para el regidor de Verín que se considere su zona polo de dinamización es una buena noticia. «Aínda que -matiza Juan Manuel Jiménez Morán (PP)- haberá que saber que se pretende facer. Hai moitas obras e proxectos comprometidos desde hai tempo, como o parque empresarial, e non se acaban de materializar». Jiménez, que acaba de recuperar la alcaldía, cree que «será unha grande oportunidade sempre que non se quede nunha promesa sobre o papel». El plan fue acogido con cautela por parte de los alcaldes lucenses. Los del PP no lo rechazan pero critican que parte de las actuaciones ya pertenezcan a la época de Fraga o sean obras en marcha y los socialistas esperan a conocer la «lluvia fina» para saber cómo afectará a sus municipios. El más crítico fue el vilalbés Gerardo Criado, que lo definió como «un plan político para saír do paso a metade da lexislatura». El sarriano Claudio Garrido (PSOE) suma en positivo: «Ya lo defendimos como gran baza en la campaña electoral por la importancia que tendrá para reequilibrar Galicia y dotar a sitios olvidados de infraestructuras básicas». Los alcaldes de A Mariña lucense coinciden en el elogio. Desde Foz, el socialista García Rivera destaca que permitirá una mejora de las infraestructuras, pero introduce un matiz: «Ademáis das grandes actuacións, habería que concretar máis outras pequenas obras e servizos, moi importantes para os cidadáns». Fernando Suárez, regidor nacionalista de Ribadeo, confía en que el plan permita paliar las carencias de su municipio y de los limítrofes. El socialista Alfredo Llano, de Burela, considera que el plan incluye «as claves básicas para propiciar o desenvolvemento económico, estrutural e social, e mellorar o nivel de vida». Para el regidor de Camariñas, Manuel Valeriano Alonso (PSOE), «é lóxico que o proxectado ou en marcha sexa incluido, do mesmo xeito que cando un arranxa unha casa ten que ter en conta o xa feito», apunta sobre las críticas surgidas. Su homólogo de Cee, Ramón Vigo (que gobierna en coalición con el PSOE), confía «en que o goberno faga realidade estas obras. O que menos me importa é o nome», señala.