El centro de orientación afectivo sexual Quérote supera el primer ejercicio con más de dos mil consultas atendidas y la vocación de extenderse por toda Galicia
02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.¿Se puede evitar un embarazo no deseado manteniendo relaciones sexuales de pie? Puede parecer una pregunta ridícula, pero es un hecho que hay un colectivo de chavales que creen que mantener la verticalidad en el sexo es un anticonceptivo eficaz. Este es uno de los mitos que, desde hace poco más de un año, el centro Quérote de Santiago intenta erradicar. Con el aniversario recién cumplido, lo que la Xunta bautizó como «Centro de orientación afectivo sexual para a mocidade» funciona a un ritmo suficiente como para que se haya abierto ya una réplica en Lugo que abre el camino para completar siete centros en Galicia antes de que finalice la legislatura, según los planes del director xeral de Xuventude, Rubén Cela. Ubicado en un espacio de recursos múltiples para la juventud y dotado con un equipo que incluye psicóloga, ATS, trabajadora social y médico, los responsables del centro Quérote consideran que se han ido cumpliendo sus expectativas. La primera y fundamental, la preservación del anonimato para que los jóvenes no se encuentren con, por ejemplo, una vecina de su madre al ir a pedir una píldora poscoital; o el establecimiento de atención telefónica y a través de Internet, que han permitido que el número de consultas haya rebasado sobradamente las dos mil. Precisamente, esa dimensión virtual del centro Quérote ha impedido que la dispensación de la píldora poscoital se convirtiera en su principal objeto. Aunque una de cada tres consultas presenciales estaba relacionada con este asunto, en los accesos on line su relevancia estadística ha sido residual: «En Internet, redúcese moitísimo a idade do usuario e a temática está moito máis relacionada coa sexualidade», constata Noa, la psicóloga del centro. «Aínda que o trato persoal é moi importante, porque hai moitos que veñen a consultar unha cousa cando en realidade queren consultar outra, que vai saíndo pouco a pouco coa conversa». Por cierto, el 70% de las consultas presenciales las protagonizaron las chicas. Déficit escolar La experiencia del centro ha puesto de manifiesto otra realidad: el déficit de educación sexual en los colegios gallegos. Lo que empezaron siendo pequeños talleres impartidos en institutos han pasado a convertirse en una demanda continua que copa la agenda hasta verano y que provocó la puesta en marcha de un proyecto para preparar formadores, y que así sean los propios profesores quienes manejen los conceptos y los divulguen en sus centros. ¿Y lo de afectivo? Sin duda, la inclusión del componente emocional en el nombre del centro resulta una de sus vertientes más singulares, por no decir chocantes: «O afectivo inflúe nos nosos pensamentos, emocións, accións e interaccións e, polo tanto, na nosa saúde física e mental -explica la psicóloga-. É dende o afectivo-sexual donde se traballan os elementos básicos como a propia identidade ou o respecto cara aos demais». Tras la apertura del centro de Lugo se avecina el de Burela. La intención es que, entre otras muchas cosas, quien quiera hacer el amor de pie lo haga por gusto y no para evitar un embarazo.